1. Angela en fuga 2


    Fecha: 29/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30

    ... cerrar del todo. Ángela se quedó en el umbral, sintiendo cómo el calor del interior contrastaba con el aire denso de la calle. Desde adentro llegaba un olor a metal, a grasa vieja, a algo que dormía bajo las herramientas, como si el lugar llevara años sin ser realmente ventilado. Titubeó un segundo. No quería parecer invasiva, pero sabía que debía ir directo al punto. Antes de decir una palabra, sacó del bolso el pequeño sobre doblado con la foto de Laura que Benjamín le había dado. La sostuvo entre sus dedos, mirándola como para confirmar, como si aún dudara de mostrarla. Pero lo hizo. Se adelantó un paso, levantó la mano con la foto y dijo con voz firme, aunque algo contenida: —Busco a alguien. Me dijeron que usted podría ayudarme. Ibrahim tomó la foto en sus manos. La miró con detenimiento, reconociendo a la chica al instante. Sin embargo, su rostro permaneció impasible, como si el reconocimiento no le provocara nada, o como si supiera ocultarlo bien. Ángela, que prácticamente se había colado en su negocio sin una invitación formal, se mantuvo firme, observándolo con atención mientras esperaba una respuesta. Sin decir una palabra, él rodeó el pequeño mostrador oxidado, caminó con lentitud hacia la entrada y, con un movimiento suave pero firme, cerró la puerta detrás de ella. El golpe seco del seguro activándose resonó como una nota tensa en el ambiente cargado. Entonces, por primera vez, la miró de verdad. La observó en silencio, como si acabara de notar su presencia más ...
    ... allá del papel que le había entregado. Había en sus ojos una mezcla de sorpresa discreta y una pizca de perversión. —Eres una puta como ella ¿Verdad? ¿Es tu amiga? —dijo al fin, devolviéndole la foto—. ¿O por qué buscas a esta muchacha? Ángela no respondió de inmediato. Bajó la mirada, como buscando las palabras en el suelo desgastado del taller, y asintió con lentitud. —No la conocía mucho —dijo al fin—. Solo la vi un par de veces. Hay personas que están preocupadas por ella, eso es todo. Ibrahim mantuvo la vista fija en sus tetas por un momento más, luego asintió brevemente y le devolvió la fotografía, ya un poco manoseada por el sudor y el tiempo. —Esa chica… era la favorita del señor Roldán —murmuró, casi como si no quisiera decirlo en voz alta—. Su casa está al final de la calle del puente viejo, justo donde empiezan las fincas grandes. Ve allá. Hizo una pausa, observándola de nuevo de arriba abajo con una expresión indescifrable. —No sé si te den alguna respuesta —añadió, esbozando una sonrisa ladeada—, a menos que tengas algo que ofrecer. Ángela caminó siguiendo las indicaciones de Ibrahim. A medida que avanzaba, las calles comenzaban a cambiar. Las fachadas humildes de los negocios daban paso a entradas amplias, muros altos cubiertos por hiedras cuidadas, y cámaras que la seguían en silencio desde las esquinas. La casa estaba al final de una curva suave, detrás de un portón negro que parecía recién pintado. No había timbre visible, solo una cámara y una pequeña ranura ...
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