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Angela en fuga 2
Fecha: 29/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... todavía no sabía con qué exactamente. Tomó la foto de vuelta, la guardó, y se dirigió a la puerta sin decir palabra. El aire afuera era más fresco. Pero no más liviano. Cuando pasó al lado de aquel hombre, giró apenas el rostro hacia él y dijo, con voz baja pero clara: —Estoy dispuesta a… No terminó la frase. No supo cómo. Solo dejó las palabras flotando, como una llave que alguien más debía girar. El hombre la observó con atención, sin prisa, como si quisiera medir la dimensión real de lo que acababa de insinuar. Sus ojos se detuvieron en sus enormes tetas, buscando algo más que decisión. Luego, sin expresión visible, empujó la puerta y la cerró lentamente, bloqueando el paso a la calle. —Siéntese —dijo finalmente, señalando un sillón de cuero oscuro en la entrada—. Pero no diga nada más… hasta que yo lo pida. Ángela se sentó, con las manos cruzadas sobre las rodillas, intentando no mostrar nerviosismo. El sillón era firme, casi incómodo, y el silencio de la casa era denso, como si cada pared supiera guardar secretos. Aquel hombre se quedó de pie frente a ella, sin perder esa expresión neutra que resultaba más intimidante que amable, abrió el cierre de su cremallera, liberando un pene en semi erección. —Hábleme de ella —dijo finalmente, con voz seca—. ¿Quién es? ¿Por qué desea saber sobre ella? —Mientras comenzaba a menear su pene de arriba abajo haciendo que este ganara dureza y tamaño. Ángela respiró hondo mirando su pene. No sabía cuánto decir ...
... ni cómo decirlo, pero supo que mentir sería inútil. —No la conozco bien —confesó—. La he visto un par de veces. Trabajo para alguien que… que está preocupado por ella. Desapareció hace unas semanas. Pensaron que podría haber estado aquí. El hombre no reaccionó. Ni una mueca. Ni una señal, solo seguía masturbándose. —¿Y usted qué gana con encontrarla? —preguntó, sin quitarle los ojos de encima. Ángela tardó un poco en responder. —No lo sé aún —dijo, sinceramente—. Pero no me gusta cuando alguien se va y nadie pregunta nada. Me parece que… que algo no está bien. El hombre asintió apenas, como si estuviera clasificando esa respuesta en algún rincón de su memoria. Dio unos pasos hacia delante, acercó su verga hacia la cara de Angela, la sostuvo un momento y luego la dejó caer en sus labios. —Si vino hasta aquí solo por intuición, es más valiente de lo que parece —murmuró—. O más ingenua. Volvió a mirarla mientras Angela por inercia abría la boca permitiendo la entrada de su pene, esta vez con una pizca de algo que podría ser respeto. —Laura era importante para este lugar (dijo su nombre por primera vez). No era solo una puta más. Pero si de verdad quiere respuestas, deberá entender en qué mundo se está metiendo. Ángela sostuvo el pene del hombre en su boca, sin dejar de escucharlo. —¿Qué quiere decir con “importante”? —preguntó, con cautela. Él no respondió de inmediato. Metió lentamente hasta el fondo de su boca la verga, sin retirarla, sin ...