-
❤️🔥 Mi hermanastra Sofía - Parte 5
Fecha: 30/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Anitanga89, Fuente: TodoRelatos
... lametón lento, en zigzag, como si dibujara un mapa en mi piel. Escupió con precisión, un hilo fino que cayó justo en la cabeza, y lo esparció con un dedo, su uña rozando la piel sensible, arrancándome un jadeo. —Sabes que se me da bien —susurró, antes de envolver la punta con sus labios, pero en lugar de chupar, mordisqueó el borde con suavidad, sus dientes enviando pequeñas descargas. Luego, lamió la parte inferior con movimientos rápidos, como si quisiera grabar cada vena en su lengua, sus gafas chocando contra mi piel, sus manos acariciando mis muslos con las uñas. —Suficiente —gruñí, mi voz ronca, levantándola por los hombros para ponerla de pie. La giré, empujándola contra el sofá, haciéndola caer boca abajo, su culo alzado en posición de perrito. El tanga negro delineaba su coño y el anillo rosado de su ano. Bajé la tela con un movimiento rápido, exponiendo su piel, su olor almizclado golpeándome. Escupí en mi mano, lubricando su entrada, mi dedo trazando el borde de su ano, sintiendo cómo se tensaba y relajaba. —Joder, qué culo —murmuré, mi polla palpitando, mi dedo entrando apenas, arrancándole un gemido. —Venga, Alex, no te hagas el duro —siseó, sus manos aferrando los cojines, su trenza cayendo sobre su espalda—. Pero despacio al principio, ¿vale? No me rompas. —Su voz tembló, pero sus caderas se alzaron, provocándome. Alineé la punta con su culo, empujando con cuidado. La resistencia fue deliciosa, su anillo apretándome, pero cedió lentamente, un ...
... gemido profundo escapando de su garganta cuando la cabeza entró. —¡Mierda, Alex! —jadeó, sus uñas arañando los cojines, su cuerpo temblando—. Despacio. —Tranquila —susurré, mis manos en sus caderas, entrando centímetro a centímetro, el calor y la presión casi mareantes. Cuando estuve dentro, me detuve, dejando que se ajustara, su culo apretándome como un guante. Empecé a moverme, embestidas cortas y lentas, sus gemidos llenando el comedor. Saqué mi polla con cuidado, observando cómo su ano se abría ligeramente, un gape rosado y húmedo que palpitaba antes de cerrarse, un espectáculo que me hizo gruñir. —Mira eso, Sofi —dije, escupiendo en su entrada para lubricarla más, volviendo a entrar con una embestida suave, su culo tragándome de nuevo. —Te gusta ver cómo me abres, ¿verdad? —masculló, su voz rota, sus caderas empujando contra mí. Aumenté el ritmo, follándola a cuatro patas con embestidas más profundas, el sonido de nuestra piel chocando resonando en el comedor. Volví a sacarla, y esta vez el gape fue más pronunciado, un círculo abierto y brillante que me hipnotizó. Además estaba tan limpia, olía tan bien, que parecía estar en un sueño. La giré con suavidad, sentándola en el sofá. Sus piernas se abrieron al instante, dejando su culo al borde del cojín. Sus ojos verdes me taladraron tras los cristales, cargados de desafío y deseo.—Quiero verte la cara mientras te follo —dije, arrodillándome entre sus muslos. Escupí en su ano, el brillo de la saliva mezclándose con su ...