1. Me encanta viajar en tren


    Fecha: 01/08/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Rape2, Fuente: CuentoRelatos

    ... ella sonriente mientras se disponía a comerle el coño a Laura.
    
    –No creerás que me voy a asustar por ver un poco de sangre –le dije yo devolviéndole la sonrisa y apretando su sexo con mis dedos.
    
    Entonces Marta se acomodó a cuatro patas sobre la cama y obligó a Laura a separar bien las piernas. Tania, como de costumbre, observaba la escena desde la otra cama.
    
    Yo tenía una mano ocupada en el sexo de Marta, pero con la otra le acariciaba el culo y las tetas. Una de esas veces en las que le acariciaba el ano lo noté algo dilatado y humedecido. Eran sus propios flujos que se escurrían hacia su ano con mis caricias. Decidí que era un buen momento para castigar el descaro y la desfachatez de Marta sodomizándola, pero lejos de disgustarle la idea, Marta se mostró bien dispuesta y excitada con mis claras intenciones. Ella misma, al notar mi verga golpear en sus nalgas separó todo lo que pudo las piernas para facilitarme la penetración.
    
    Probé primero con un par de dedos. Marta los recibió sin problemas. Estaba claro que no era la primera vez que se la metían por detrás. Entonces ensalivé mi polla y sin más dilaciones comencé a apretar para forzar su agujerito. Tengo que decir que no costó demasiado forzar su entrada. Mientras ...
    ... tanto Laura parecía estar disfrutando de lo lindo con el trabajito de lengua que Marta le estaba regalando. Era obvio que eso le gustaba mucho más que mamar pollas. Finalmente, Tania no pudo resistir más y acercándose hasta donde estábamos los tres se sacó las bragas y me pidió que la masturbase nuevamente.
    
    El compartimento se convirtió en un concierto de grillos en el que los jadeos, las obscenidades, los gritos de placer y las corridas se sucedían de un cuerpo a otro. Nuestros cuerpos intercambiaban sus posiciones de manera sincronizada y perfecta sin que eso interrumpiera en ningún caso el placer de una tercera o una cuarta persona. Después de sodomizar a Marta Tania quiso probar también mi verga y me la follé mientras ésta le comía el coño a Marta, que a su vez seguía comiéndole el coño a Laura.
    
    No dejamos de follar y de mamar en toda la noche y cuando al día siguiente el revisor apareció por allí media hora antes de llegar a Cádiz tal y como había dicho se encontró con un compartimento que apestaba a sexo pese a que cada uno de nosotros descansaba ya en su litera individual.
    
    En realidad, en mi compartimento tan sólo entró un hombre, un guiri con el que apenas intercambié un hola y un adiós, pero fue tan bonito imaginarlo. 
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