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Ramiro y las que vinieron
Fecha: 03/08/2026, Categorías: Hetero Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... deshilachadas. Era fuego. Y lo quería. Sus cuerpos se acomodaron con una naturalidad que solo dan los meses de ganas acumuladas. Él la rodeó con el brazo, acercándola más, mientras sus labios seguían encontrándose como si se supieran de memoria. Courtney fue quien tomó la iniciativa. Con un movimiento suave, salió de debajo de las cobijas, dejando al descubierto su piel tibia, aún cubierta por el saco que caía suelto sobre sus hombros. Se colocó sobre él, con las piernas a cada lado de su cuerpo, sin dejar de besarlo. Sus manos lo sujetaban con firmeza, con la seguridad de quien ya no quiere pedir permiso. Ramiro la miró desde abajo, con los ojos abiertos y el pecho agitado. Le rozó la cintura, subiendo despacio por debajo del saco hasta tocarle la espalda desnuda. Courtney bajó el rostro hasta el suyo, rozando su nariz con la de él. —No digas nada —le susurró—. Solo mírame. Y él lo hizo. Courtney se incorporó, dejando que el saco saliera por encima de su cabeza. Lentamente. Ella quería que él la viera. Quería mostrarse por completo. Sin miedo. Sin pudor. Solo verdad. Los pechos quedaron al descubierto, palpitando con el ritmo suave de su respiración. Ramiro tragó saliva, sin apartar los ojos de ella. —¿Así te gusto? —le preguntó, con voz baja, casi juguetona—. ¿Te gustan mis tetas, Ramiro? La pregunta lo desarmó. Él asintió, sin palabras, con una devoción casi torpe. Le acarició el costado, ...
... subiendo hasta la curva de uno de sus senos, como si no pudiera creer que lo estaban dejando tocar algo tan sagrado. —Me encantas, Courtney. Toda tú. —¿Entonces por qué tardaste tanto? —preguntó ella, ladeando una sonrisa. Y volvió a inclinarse para besarlo, pero esta vez no era un beso dulce. Era una afirmación. Una entrega. —A mi verga le gusta cómo me hablas. Courtney rio, y le lanzó una mirada llena de complicidad. No había timidez entre ellos, solo la verdad cruda y necesaria de dos cuerpos y dos almas que se buscaban sin filtros. Courtney, con esa chispa de confianza que la hacía irresistible, empezó a bajar lentamente la pantaloneta que aún la cubría. La tela rozó su piel, dejando al descubierto su intimidad bajo la tenue luz de la madrugada. Sus dedos recorrieron con calma la tela hasta dejar caer la prenda completamente, revelando una vagina suave y delicada, la curva delicada de sus labios vaginales era objeto de la mirada lasciva de Ramiro, la suavidad de su zona que Ramiro observaba como si fuera un paisaje nuevo. Sin apartar la mirada de él, se inclinó hacia abajo y empezó a desabotonar la camisa de dormir que Ramiro llevaba puesta. Sus manos eran firmes pero delicadas, deshaciendo cada botón con una mezcla de nervios y deseo. La tela cedió y ella deslizó sus dedos por su pecho, sintiendo el latido acelerado de su corazón bajo la piel. Con cuidado, fue bajando la camisa hasta dejarlo completamente descubierto. Luego, sus ...