1. La mascota del profesor.


    Fecha: 21/08/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Gays Autor: Escritornocturno, Fuente: SexoSinTabues30

    ... ejemplo, sé que si toco justo aquí —el dedo del profesor se movió con precisión, encontrando la próstata de Derek—, donde está tu próstata, te sentirás muy bien.
    
    El dedo del profesor se movía en el interior de Derek, tocando su punto más sensible, y Derek comenzó a tener una erección. La sensación era increíble, electrizante, haciendo que su cuerpo se estremeciera de placer.
    
    —Maldita… sea —murmuró Derek, su voz entrecortada por el deseo.
    
    El profesor sonrió, satisfecho con la reacción de Derek. —Desde que te vi entrar en mi clase, supe que serías un problema, pero también supe que eras diferente. Tu cara delata lo zorra que eres. Estoy seguro de que ya han sido varios hombres los que te han follado. Apuesto a que no soy el primero.
    
    Derek estaba completamente perplejo, también excitado y avergonzado. Nunca pensó que su profesor, el profesor Sebastián, diría cosas tan obscenas y sucias. El dedo del profesor salió, y Derek se sintió vacío, anhelando que ese dedo volviera a llenarlo.
    
    El profesor se incorporó, y Derek, siguiendolo, también se puso de pie. Antes de que pudiera reaccionar, el profesor lo tomó con fuerza del pelo, obligándolo a posicionarse sobre el escritorio, con el culo erguido y expuesto. Derek sintió cómo la dura verga del profesor comenzaba a rozar su entrada, caliente y palpitante.
    
    —Es irónico, ¿no? —dijo el profesor, su voz baja y burlona—. Cuando me dijiste que me jodiera, pues ahora yo te voy a joder el culo.
    
    Derek gimió. Sentía la ...
    ... presión de la polla del profesor contra su entrada, sabiendo que estaba a punto de ser tomada de la manera más intensa y humillante posible.
    
    —Por favor, profesor —suplicó Derek, su voz apenas un susurro—. Sé gentil.
    
    El profesor rió suavemente, un sonido sin humor. —Gentil no es lo que necesitas, Loreto. Necesitas una lección. —Con un movimiento firme y decidido, el profesor empujó hacia adelante, penetrando a Derek profundamente.
    
    Derek gritó, el dolor y el placer mezclándose en una ola abrumadora. El profesor comenzó a moverse, sus embestidas rítmicas y poderosas, llenando a Derek completamente. Cada empujón era una afirmación de dominio, una declaración de poder y control.
    
    —Así me gusta, Loreto —gruñó el profesor, su voz tensa por el esfuerzo y el deseo—. Muestra cuánto quieres aprobar.
    
    Derek se aferró al escritorio, sus nudillos blancos por la presión, mientras su cuerpo respondía a cada movimiento del profesor. El sonido de sus cuerpos chocando, de sus respiraciones entrecortadas y de los gemidos de placer y dolor llenaba la habitación.
    
    —Más, profesor —suplicó Derek, su voz entrecortada—. Más fuerte.
    
    El profesor sonrió, complacido con la respuesta de Derek. —Como quieras, Loreto. —Aumentó el ritmo, sus embestidas volviéndose más feroces y desenfrenadas, llevándolos a ambos al borde del abismo.
    
    La habitación se llenó con el sonido de sus cuerpos chocando, de sus respiraciones entrecortadas y de los gemidos de placer y dolor. Derek sentía como si estuviera ...
«12...5678»