1. Despido procedente


    Fecha: 25/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Birdie, Fuente: CuentoRelatos

    ... porque la natación se había vuelto un refugio para todos los borricos parecía ser a tenor de las notas que veía.
    
    El viernes mis clases fueron completamente normales, nadie faltó y los alumnos se comportaron como siempre, nada dejaba ver ningún comportamiento anómalo o sospechoso, incluso salieron de las duchas antes de tiempo, yo seguí con mi rutina como siempre y la última serie de 800 metros la hice relajado y salí prácticamente como si no hubiese pisado el agua, me dirigí a la ducha y me duché tranquilamente y me arreglé como de costumbre, me puse mis vaqueros de los viernes como yo solía decir, una camisa rosa pálido con cuello Mao que me encantaba y con decisión y lleno de nervios agarré la copia de la llave tras cerrar las instalaciones de la piscina encaminándome al bloque 8.
    
    El bloque 8 distaba apenas unos minutos de la piscina cubierta y cuando entré estaba prácticamente a oscuras, al ser un edificio que no conocía tampoco sabía como conectar las luces y me encaminé a la planta baja, allí la luz si estaba encendida, no muchas pero si lo suficiente para no darme contra las paredes o ver con claridad la puerta que me indicaban, una puerta gris metálica sin señales o marcas exteriores y que estaba cerrada con llave, con mil ojos puestos por todos los lados, apunté la llave en la cerradura y la metí con suavidad pero mirando a mis lados y mi espalda, unos instantes que me parecieron horas, giré la llave lentamente hasta abrir y ver un hueco negro como la boca de un ...
    ... lobo, la luz del pasillo no permitía ver mucho dentro y me quedé en el dintel de la puerta.
    
    Una voz femenina sin edad aparente llegó a mis oídos desde el fondo del cuarto:
    
    –Creía que no vendrías, por favor cierra la puerta y pasa, no tengas miedo que no muerdo, es más creo que tengo yo más miedo que tú.
    
    Obediente hasta el final, cerré la puerta y pasé a la oscuridad más absoluta sin saber que me esperaba.
    
    –Apenas tenemos media hora y ya que has sido tan valiente disfrutemos de este instante.
    
    –Pero ¿quién eres?
    
    –Psss, no hables y ven conmigo, y su mano acarició la mía atrayéndome hacia ella.
    
    Tenía todos mis sentidos alerta pero la oscuridad que nos rodeaba me privaba del principal y conocer a la mujer que allí me había citado, el tacto de su mano era suave como si se hubiese dado crema hacía poco tiempo, sus uñas cortas delataban trabajo manual, olía a limpio un limpio en exceso que me era familiar pero que no conseguía recordar, mis manos se posaron junto a sus glúteos y acariciando su figura pude imaginar que sería una mujer madura de unos 45 años calculaba, con un metro sesenta de estatura y un peso más o menos de unos 45 kilos, sus cadera era suaves y delicadas, sus senos eran pequeños y un poco caídos.
    
    Nuestros cuerpos se juntaron y aprecié que estaba desnuda completamente, su pelo era rizado y olía a manzanas, mis labios buscaron su cara y se posaron en su frente limpia y suave, su boca buscó ávida y ansiosa la mía y unos cálidos y húmedos labios ...