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Despido procedente
Fecha: 25/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Birdie, Fuente: CuentoRelatos
... mí. Un chorro de semen inundó su vagina mientras mi pene aún seguía dentro, tres latigazos que me llegaron hasta las uñas liberaron toda la tensión que había acumulado, mis espasmos y una respiración entrecortada le dieron la pista de que yo ya había llegado al final. –Que rico mi niño, mmmm. Permanecimos abrazados unos minutos o quizás horas, aún no se bien porque el tiempo se paró hasta que su voz me despertó de mi relax. Había sido un polvo exprés, porque dudaba que apenas llevásemos veinte minutos allí dentro y yo no estaba acostumbrado a relaciones tan rápidas. –Cielo, ahora quiero que te vistas, aunque sea a oscuras y vuelvas a salir, te pido que no espíes quien soy y si lo haces así nos volveremos a ver el viernes que viene con un poquito más de tiempo, esto ha sido un aperitivo de lo que podemos hacer y un beso se posó en mis labios sedientos. Obediente y con mi pene ya en estado flácido goteando semen me vestí como pude y salí sin girarme, me dirigí de nuevo a la piscina para ducharme y meditando que me había pasado y si volvería el siguiente viernes a verme con mi extraña desconocida, yo me preguntaba quien sería, las pistas que tenía eran contradictorias, por el físico no podía ser alumna, por la falta de ortografía y su olor, no podía ser profesora, tampoco podía ser una madre pues las fotos ...
... me fueron tomadas en horas lectivas, el caso es que ese enigma que corroía. Los siguientes viernes volvió a repetirse hasta esta semana que la directora de estudios me citó en su despacho, antes de la reunión me dio un sobre con unas fotos tomadas con una cámara de infrarrojos que debía ser del laboratorio de ciencias en las que se me veía a mi y la desconocida mujer follando en uno de los cuartos de mantenimiento, su discurso fue breve. –No podemos tolerar esto en las instalaciones docentes, usted con su vida privada puede hacer lo que quiera, pero aquí en el centro no. Yo estaba mudo y creí adivinar cierta dosis de envidia de la directora y tímidamente pregunté: –¿Y a ella qué le va a pasar? –Se le ha abierto expediente y su empresa ha sido informada, pero al no ser personal del centro no podemos hacer nada salvo solicitar que no vuelva limpiar en el centro. –¿Y quién ha realizado las fotos? –No se lo puedo decir, pero la alumna que las realizó también será expedientada, pero no se hará público para evitar acciones por su parte. Con alguna duda más de las que tenía cuando entré salí del despacho de la directora y me encontré sentadas en su puerta a una de mis mejores alumnas, Belén y una de las mujeres que limpiaban las aulas al terminar y con la que me cruzaba cuando me marchaba por las tardes.