-
Mi vida en incesto – Cap. 3.2 – La complicidad de la noche y la cama de mi hijo
Fecha: 28/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Infidelidad Autor: IncestAnalia1423, Fuente: SexoSinTabues30
... su pija al bañarlo cuando había enfermado, jamás pude volver a controlar mis deseos transgresores de volver a sentir y vivir en plenitud el incesto que había marcado mi vida desde que era una niña de 8 años, primero con mi hermano, y después, desde los 11, con mi papá. Mis manos no dejaban de recorrer el cuerpito transpirado de mi niño. Mis uñas se clavaban en su piel y lo rasguñaban, marcando su espalda, donde ese pequeño dolor o ardor que seguramente sentía servía como combustible para cogerme con mas fuerza, haciendo que nuestros jadeos y respiración retumbaban en cada rincón de la pieza que se había convertido en nuestra jaula de placer y donde la cama de sólo una plaza, se bamboleaba acompasada con la fuerza de cada arremetida que la cadera de mi pequeño me daba para cogerme. El placer que sentía era máximo y entre nuestros jadeos, busqué su boca con la mía, fundiéndonos en un beso caliente donde nuestras lenguas no dejaban de saborearse y nuestro dientes mordían todo lo que se cruzaba por delante de ellos, marcándonos la piel. Por Dios, el placer era tan inmenso que no sabía si estaba en el cielo o en el infierno. – Cogeme como perrito mi amor – Si mami, me encanta esa posición Me di vuelta y apoyando mi cara en el colchón de la cama, con mis rodillas hacia el costado en el borde del a cama, mi cola quedó en pompa y mi vagina totalmente expuesta y a disposición de mi niño, quién tomándome de con sus manitos por mis caderas, no dudó ni un instante en ...
... colocar el glande se su pija en el agujero de la entrada de mi inundada gruta y, de una sola arremetida, me la insertó hasta que la cabeza de su verga hizo tope con el cuello de mi matriz, comenzando nuevamente a cogerme con fuerza, haciendo que sus huevitos comiencen a chocar contra los labios externos de mi conchita, mientras que con cada embestida que mi hijo me daba, al yo hacer el movimiento opuesto, maximizaba la profundidad a la que llegaba con su pija dura dentro de mi cuerpo. – Me encanta cogerte mami. Me encanta como se siente caliente mi pito adentro tuyo y como resbala hacia adentro – Si mi amor… a mami también le encanta como la coges, como tu pito llega bien adentro. Tu papá jamás me lo hizo así. Amo sentir como tu pito recorre mi conchita dentro mío. Por favor no pares bebé, cogeme, cogeme como la puta que soy para vos mi amor, porque soy tuya hijito lindo, soy tu putita – Si putita, sos mía y por eso te voy a seguir cogiendo Sus embestidas se hicieron aún mas fuertes. Parecía que quería atravesar mi cuerpo con su verga. Realmente con cada penetración, parecía que su pija iba a llegar hasta mi pecho y eso me volvía loca de excitación y placer. Sabía que mi hijo estaba por acabar por lo que también yo incrementé mis movimientos hacia atrás con mi cola y ejerciendo presión con mis músculos vaginales, pude sentir como mi hijo, un nene de 12 años de edad, llenaba nuevamente con su semen mi vagina, desatando mi tercer orgasmo, haciendo que comience a morder ...