1. Mi Tía, Mi Estrella del Porno Personal


    Fecha: 06/09/2026, Categorías: Incesto Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos

    ... sonrisa- ¿Pasa algo? Porque con ese bonito techo no tendrían que preocuparse de miradas indiscretas.
    
    -Creo que Alfredo sigue queriendo hablar con usted sobre los costos y todo eso, pero... -Carraspeó- ...bueno, ya estamos empezando a ver un departamento. Queremos niños y necesitamos un lugar propia donde criarlos. Pero, falta mucho para eso.
    
    Se sintió emocionada a la gordibuena, dibujándose una sonrisa en su rostro.
    
    -Entonces, ¿vienes a eso? Me hubiera avisado, Natalia, para tener todos los papeles listos.
    
    -Eh... no, no venía a eso... o sea, son solo conversaciones preliminares. Perdón por emocionarme tanto -Las mejillas se le tornaron coloradas.
    
    -¿Entonces?
    
    -Y-Yo... bueno, yo necesitaba hablar con su sobrino -La dueña de casa no pudo disimular su rostro de sorpresa, seguido de una seriedad impropia de ella- ¿Está?
    
    -N-No, Martín no está, me dijo que después de clases se iría al cerro a andar en bicicleta.
    
    -Ah... entiendo, bueno, mejor me voy... ¿con esta llovizna?
    
    -¿Para qué quieres hablar con él? -A Natalia le sorprendió el repentino tono duro de la dueña de casa.
    
    -Es que... mi marido, le quiero hacer un regalo y él, bueno, tu sobrino sabe de... -Ahogó un suspiro, acorralada- ...bicicletas. Él quiere hacer vida más, ya sabes, en la naturaleza y no tanto en los videojuegos, por eso... eso...
    
    A pesar de que las mejillas se le habían puesto más y más coloradas, se podía culpar a la calefacción que estaba encendida y, además, agradeció que ...
    ... Valentina suavizara su rostro.
    
    -Mira, yo no sé mucho de bicicletas, pero que no se le ocurra a tu marido hacer las cosas que hace Martín, él empezó de pequeño, tiene mucha experiencia. Sé que los videos que pone en su Instagram son bonitos y espectaculares, pero no son para todo el mundo... mira que ya he tenido que llevarlo a la clínica.
    
    -Oh... entiendo, creo que solo quiere pedalear por los cerros, nada más. Nada de piruetas y esas cosas.
    
    -Mi sobrino no hace piruetas, pero desciende a una velocidad impropia.
    
    Natalia se puso de pie, algo acalorada, camuflando la decepción de no poderse encontrar con el muchacho. Tenía la tonta ilusión de encontrárselo a solas.
    
    -Pensé que trabajaba fuera de casa, vecina, a ratos la veía llegar a su casa.
    
    “¿Qué? ¿Querías verlo a solas?” quiso preguntarle la dueña de casa de enormes tetas.
    
    -Dejé de hacerlo, este condominio me consume mucho tiempo.
    
    -Entiendo... entiendo... bueno, mejor me voy, no la molesto más, vecina Valentina.
    
    -Gracias por la visita, querida... y estamos hablando por el asunto de la construcción en su jardín trasero.
    
    No quiso sonar demasiado pesada, pero si hubiese podido sacarla a empujones de la casa lo hubiese hecho. En el momento en que le mencionó a su sobrino que mala espina le dio esa visita y las orejas se le encendieron por la molestia. Cuando cerró la puerta principal de su casa cerró sus ojos, con sus enormes tetas subiendo y bajando e intentando controlar ese enojo impropio...
    
    “¿Otra ...
«12...91011...23»