1. Mi Tía, Mi Estrella del Porno Personal


    Fecha: 06/09/2026, Categorías: Incesto Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos

    ... quería?
    
    -Dijo algo sobre una bicicleta para su marido.
    
    -Ah... si... sí, algo así comentó él en la fiesta de la vecina Romina.
    
    -Ya... claro, una bicicleta. Estaba nerviosa, ¿por qué se pondría nerviosa para venir a consultar por una bicicleta? -El muchacho intentó suavizar su rostro, pero no pudo. Solo atinó a encogerse de brazos.
    
    -Siempre ha sido medio nerviosa ella... ¿no?
    
    -¿Crees que soy tonta, Martín? -La mujer de enormes tetas avanzó hacia el mesón central de esa cocina para mirarlo mejor- Javiera... ¡Romina!... ¿y ahora Natalia?
    
    -¿Q-Qué?
    
    -¿Insistes en tratarme de tonta?
    
    -No, tía... ella no... se lo prometo.
    
    Un fuerte viento exterior interrumpió el momento, haciendo que el cuerpo de la mujer se sobresaltara y sus enormes tetas se sacudieran. Tragó saliva, algo asustada, y de pronto una avalancha de culpa comenzó a caer sobre ella, notando como sus orejas se han puesto muy coloradas y con unas infinitas ganas de darle sendas cachetadas tanto a Martín, como a Natalia... y a Javiera y Romina de paso.
    
    -Con las tres Martín... ¿con las tres?
    
    -¡No, tía!... -El muchacho, con sus orejas igual de coloradas, se mantiene alerta y decide carraspear- ...pero casi.
    
    Valentina lo miró, abriendo mucho sus ojos y notando como su mentón comenzaba a temblar.
    
    -Casi... ¡casi!... ¿casi? -El muchacho asintió rápidamente.
    
    -¿Se puede calmar? De verdad, no pienso arruinar su estadía en este condominio, pero necesito que se calme... ¿se quiere ...
    ... sentar?
    
    -¿Ahora sí? -Ella se ha sentado frente al mesón, cruzando nuevamente sus brazos, con su pecho subiendo y bajando.
    
    Martín comienza a ordenar sus ideas, posando sus dedos en sus sienes y dándole un nuevo sorbo a ese vaso con jugo de piña.
    
    -Agustín tiene un nuevo dron, le conté, claro que le conté... -Mientras ella asiente, él suspira- Y lo arruiné, me invitó a probarlo y se me cayó, ¡pero fue porque él no lo aseguró bien! Pero no le pasó nada, o sea, tiene un pequeño golpe, pero nada grabe... nada grabe... solo un golpe...
    
    -Entiendo, entiendo -Respondió Valentina, perdiendo un poco más la paciencia.
    
    -La cosa es que cayó en la casa número cinco, la casa del viejo Clemente -Ella alzó la mirada, algo preocupada- Tranquila, no me vio y el perro, el General Patton, me ama... ¿puedo tener un perro?
    
    -No, gatos si, perros no... ya lo hablamos.
    
    -Entiendo... -El muchacho volvió a resoplar- ...la cosa es que entré al jardín de la casa y recuperé el dron, pero cuando me iba yendo algo vi...
    
    -¿Qué? -Ella estaba cada vez más interesada en la mentira que le contaría.
    
    -A la vecina, Natalia... -Tragó saliva- ...con el viejo Clemente.
    
    Valentina se encogió de brazos, sin inmutarse.
    
    -Está bien, es su enfermera.
    
    -Se la estaba culeando, en el pasillo de la casa, en el suelo...
    
    -¡Martín! ¿Y esas palabras?
    
    -¡No le estoy mintiendo, tía! Prometo que estoy seguro de que lo vi... ella y él...
    
    El muchacho metió el dedo índice de su mano derecha en un hoyito que hizo ...
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