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Mi Tía, Mi Estrella del Porno Personal
Fecha: 06/09/2026, Categorías: Incesto Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos
... gruñidos, sin dejar de saborear, notando como el cuerpo de su tía soltaba unos ligeros tritones sin control. Eran una especie de espasmos. Quizás se merecía un pequeño respiro, porque sacó su rostro de ahí y el culo de Valentina se puso todavía más en pompa mientras soltaba ahogados suspiros, intentando controlar su respiración, pero... -¡AAAAAHHHHH! No enterró de nuevo su rostro, pero sí que unos dedos comenzaron a hurgar con inusitada habilidad. Fue un golpe de calor que le volvieron a provocar que abriera sus ojos en par y un hilo de baba comenzó a caer a la almohada cuando su lengua salió todavía más de su boca. No se demoró demasiado cuando comenzó a chorrear, corriéndose vulgarmente en la cama de su sobrino, en la habitación que antes había sido de sus padres. Podía sentir sus mejillas hirviendo, por el placer y la vergüenza. “Es como si conociera mis puntos débiles” se dijo Valentina, respirando muy agitada. -¡AAAAUUUU! -De nuevo esa lengua. Al mirar hacia atrás, ese rostro había vuelto a enterrarse en su contundente culo y esa lengua más que ir en busca de provocarle placer, iba en busca de saborear todos sus fluidos... y así estuvo largos minutos, él saboreando, soltando gruñidos y ella gimiendo, suspirando, botando baba por la boca, con sus cuerpo experimentando repetidos temblores. Hasta que, de nuevo, ya no sintió nada. Solo se escuchaban sus ahogados gemidos, además de la fuerte lluvia y viento en el exterior, cuando volvió a mirar hacia atrás. ...
... Sus ojos se abrieron todavía más. “¡Es larguísimas!... me la va a meter... se la va a meter a su tía” se dijo Valentina, tragando saliva, preparándose. Martín posó su mano izquierda en el contundente culo de su tía y se dio el lujo de dejar su pulgar descansado justo en la entrada de su orificio anal. Orificio anal que tanto en escena como en privado nunca había sido penetrado, a pesar de las altas sumas de dinero que le ofrecieron en los inicios de su carrera y las buenas sumas que le ofrecieron al final. Estuvo a punto de aceptar un par de veces, pero siempre se negó. Pero ese pene, ese largo pene, no tenía como objetivo hacerle un anal, no, porque debió enterrar nuevamente su rostro en la almohada al sentir como ese pene se posaba en la entrada de su vagina. Sus ojos soltaron unas lágrimas, jadeaba, su lengua estaba afuera haciendo una posa... cuando comenzó a ingresar. “¿¡Pero qué es esto!? ¡No es posible que esté llegando al final! ¡No puede ser!” se gritaba para adentro la mujer. -Q-Que apretado lo t-tiene... -Susurró el muchacho, chistando, complicado por el enorme placer que sentía en su pene. “¡Y todavía no llega al final ¡Me voy a correr de nuevo!” se dijo Valentina. ¡Chap! ¡Chap! ¡Chap! ¡Chap! ¡Chap! ¡Chap! No, no llegó al final, porque comenzó a sacarla, pero luego la volvió a enterrar haciendo que su tía soltara un ligero aullido. Se posicionó y comenzó a metérsela, a metérsela y a sacársela mientras él resoplaba, sonriente e incluso se dio el ...