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Mi Tía, Mi Estrella del Porno Personal
Fecha: 06/09/2026, Categorías: Incesto Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos
... una de las paredes exteriores de la casa... y lo sintió, ese calor en su entrepierna. El generoso culo de su tía estaba ahí e incluso notó como este se refregaba, escuchando un ligero gemido de ella. Tragó saliva, consternado, más aún cuando su pene comenzó a ponerse durísimo, coincidiendo con un nuevo y casi inaudible gemido de ella, quien se arrimó todavía más. Él quedó al borde de la cama. “O lo hago... o me caigo” se dijo Martín, intentando contener esa sonrisa. Se puso firme, la tomó de los hombros, y le arrimó todo el paquete corriéndola unos cuantos centímetros, los suficientes para que él no terminara en el suelo. Ella soltó un gemido más audible, de sorpresa, acomodándose, pero sin sacar ese generoso culo de la posición en la que estaba. Luego, un suspiro largó cuando sintió una mano posarse en una de sus enormes tetas y un ligero quejido cuando esos intrusos dedos comenzaron a moverse, rodeando el área de su pezón marrón. No pudo resistirse, comenzó a sobar su generoso culo contra esa entrepierna y Martín meneó su cadera, restregándole todo el paquete. -Ah... ¡Aaahhh! El muchacho había sacado las gruesas tapas de encima de ellos, ladeó el cuerpo de su tía poniéndolo boca abajo, con su rostro enterrado en la almohada y con esas manos hizo que pusiera su contundente culo en pompa. De un manotazo hizo hacia arriba esa camisola, mientras Valentina comenzaba a negar con la cabeza soltando ligeros suspiros, viendo como su muchacho se posicionaba detrás de ...
... ella. “Que suave que es... lejos de la dureza que tenía la vecina Javiera o la firmeza de la vecina Romina” se dijo Martín, palpando ese monumento de culo. Valentina volvió a soltar un ligero gemido, con su rostro todavía enterrado en la almohada. -¡AAAAHHHH! Levantó su rostro, sus ojos se pusieron blancos y su lengua se fue hacia afuera cuando sintió entre sus cachetes a su sobrino. Sintió un escalofrío recorriendo todo su cuerpo, la lengua del muchacho comenzaba a recorrer su zona íntima y luego del escalofrío la mujer sintió como su cuerpo temblaba de la excitación. A pesar de eso, pensó que lo estaba sobrellevando bien, cuando sintió un ligero mordisco, una especie de beso, un lengüetazo y de pronto sintió esa lengua en su interior, sin dejar de moverse. -N-no... si... si s-sigues... y-yo... ¡AAAAHHHH! Intentó mirar hacia atrás y se encontró con el rostro de su sobrino enterrado entre sus cachetes, sintiendo el escalofrío de sentir esa lengua hurgar en su vagina y la vergüenza por notar como sus fluidos comenzaba a escapar de esa zona. Sus piernas temblaban, como si estuviera acabando un maratón y, lo peor, era que ni siquiera podía llevar uno de sus brazos hacia atrás para empujarlo... solo necesitaba unos segundos de descanso. Todo estaba siendo demasiado intenso. -M-Martín... n-no... b-bebé... ¡me voy a correr! -Cerró sus ojos con fuerza, con su lengua todavía afuera y su cuerpo temblando con demasiada intensidad. Martín soltó unas especies de ...