-
Mi Hermano y Sus Secretos
Fecha: 08/09/2026, Categorías: Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... congelada en la pantalla aún los observa.) FLORENCIA (más para sí que para él) No sé porque siento que… la ropa me molesta. (David no responde. Solo la mira. La luz azul sigue parpadeando en sus rostros, como si algo apenas estuviera comenzando.) (De momento, David se le acercó. Sin decir palabra, colocó una mano sobre su hombro y la presionó suavemente. No fue un gesto brusco ni torpe. Fue algo contenido, pero lleno de una intención que ninguno necesitaba nombrar.) (Florencia levantó la mirada. Lo vio fijamente a los ojos. Y aunque estaba muerta de vergüenza, aunque todo dentro de ella parecía tensarse por completo… comprendió que eso —eso exacto— era lo que ambos querían que ocurriera.) (David bajó lentamente su mano por el hombro de Florencia, deslizándola con suavidad, llevando consigo la tela de su bata. La tela cayó, con un susurro casi inaudible, dejando al descubierto parte de su torso. Fue un segundo suspendido, un gesto sin violencia, sin prisa.) (Florencia, con un leve sobresalto, atrapó su pecho expuesto con la mano. El pudor se le subió al rostro. Sus mejillas se tiñeron de rojo. Bajó la mirada apenas, y murmuró con una voz casi infantil, rota por la vergüenza:) FLORENCIA Son pequeños… (David no respondió de inmediato. La miró con una ternura silenciosa, sincera. Se inclinó apenas hacia ella, lo suficiente para que no hiciera falta levantar la voz.) DAVID No. Eres hermosa. (Florencia alzó la mirada. Algo en ella tembló, ...
... pero no retrocedió. Soltó su mano y permitió que el resto de la bata cayera, (no se como describir su pequeño pecho, sus apenas abultados senos quedaron al descubierto, culminados por pezones delicados, ligeramente desiguales, como dos señales que apuntaban en direcciones distintas, sin pudor pero llenos de significado.) (David la observó por un instante que pareció detenido en el tiempo. Entonces bajó lentamente el cierre de la cremallera de su pantalón sacando su pene justo frente a ella. No había urgencia en sus movimientos) (Florencia lo miró un instante más. Luego bajó la mirada. Se incorporó con lentitud, llevando una mano a la base de su vientre, rozando con los dedos. No fue un gesto apresurado. Fue suave, casi reverente.) (Cuando tomó la verga en la boca, lo hizo sin dramatismo, sin poses. Con la misma concentración con que alguien acaricia algo roto. Su lengua se movía despacio, consciente del efecto que tenía. No era un acto mecánico, ni provocador: era íntimo, como si estuviera leyendo un idioma que solo ahora aprendía a pronunciar.) (David se dejó chupar. Cerró los ojos. No dijo su nombre. Solo dejó escapar un suspiro quebrado, como si una parte de él hubiera estado esperando justo ese gesto sin saberlo.) (Florencia lo sostenía con una mano, y con la otra apoyada en su rodilla, equilibrando su cuerpo. No había frenesí, ni urgencia. Solo un ritmo suave, contenido, que crecía con la respiración de él, con los leves espasmos de placer que se dibujaban ...