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Placer anónimo (1)
Fecha: 21/09/2026, Categorías: Confesiones Autor: lx69, Fuente: CuentoRelatos
... asomarse ve todo oscuro, ya era tarde, pero ve una pequeña luz de la orilla de la puerta del vecino, el portazo que había dado fue tan fuerte que quedó entreabierta y por lo visto no se había dado cuenta, el sonido de los ronquidos no era normal. No tenía opción o regresaba a la habitación y pasar la noche en vela o despertar al cantaor este. Se acerca a la puerta, alumbrando donde pisaba con su móvil y con cuidado toca, aun con miedo de despertarle. Obviamente por la forma del ronquido el hombre estaba como muerto, así que se aventuró a empujar la puerta un poco y llamarle: “¡Tío, tío despierta hombre que no dejas dormir a nadie!”. Bueno, era solo ella en el pasillo. De la pequeña habitación, la puerta daba el ángulo desde los pies de la cama a unos dos metros. La luz que salía por el umbral era la pequeña lampara de la mesita de noche, solo era penumbra. Pudo ver al hombre tumbado en la cama y envuelto en una pequeña toalla que le rodeaba la cintura, pero con una pierna afuera colgando hasta tocar su pie derecho el suelo y la otra pierna sobra la cama doblada en la otra dirección, con el móvil aun en su mano sobre su pecho, como que se quedó dormido viendo algo, pero con la cara caída a un lado y respirando muy profundo. Su molestia se detuvo un momento al ver que el hombre se veía realmente cansado y notó un dispositivo oral en la mesa de noche para el ronquido, que evidentemente no se puso a tiempo. Entró a la habitación con temor y curiosidad se acercó y quiso ...
... tocar su pie para despertarlo, pero le miró un poco; era alto, su cuerpo llenaba toda la altura de la cama de 1.90, su cuerpo corpulento y musculoso y velludo, si era un oso al final. Aunque no pudo definir su rostro se veían fuertes rasgos y una barba mediana que le cubría. Mientras se acercaba a tocar su pie se detuvo con su móvil alumbró un poco más al hombre y vio algo que la congeló. Entre la toalla que se abría por su pierna que caía fuera de la cama se asomaba la cabeza de su miembro viril. No podía dejar de mirar mientras se acercaba a detallar más. Su brillo le hizo sentir ese escalofrío que sintió un rato atrás, de pronto reaccionó cuando se vio tragando en seco y pasando su lengua por los labios. Alguien enciende la luz del pasillo e instintivamente fue y cerró la puerta, mientras escuchaba a gente en el pasillo. -¿Qué hago? Estoy enfrente de este hombre semi desnudo, pero vine a reclamarle que no me dejaba dormir y si salgo me verán como una prostituta de este tipo, además en camisón y sin bragas. Pero, algo más le impulso a acercarse, él seguía sus ronquidos, ella acercaba su mano a levantar lo que quedaba de la toalla y la puso a un lado para dejar más a su vista el grueso miembro del hombre, así caído se alargaba sobre unos grandes testículos y coronado con una capa de vellos, eran como 15 cm de pura carne. Mientras miraba todo aquello le subió el morbo del control, que tenía en ese momento, se había colado en la habitación de aquel hombre que no tenía ...