1. Espiando a mi vecino musculoso peludo


    Fecha: 22/09/2026, Categorías: Fetichismo Gays Voyerismo Autor: Remaster64, Fuente: SexoSinTabues30

    ... vecino vivía solo por lo que no debía preocuparme por nadie más. Las casas estaban un poco apartadas las unas de las otras lo que hacía fácil escabullirme sin que nadie me notara y talvez gracias a una fuerza divina, él no tenía mascotas.
    
    Me escondía debajo de las ventanas, detrás de la sombra de sus cortinas o incluso los arbustos que tenía en su casa.
    
    La mayoría de las veces lo encontraba solo usando un short corto en casa, a veces un bóxer y rara vez desnudo.
    
    Me gustaba verlo en cada una de esas facetas. Cuando tenía el short le gustaba hacer ejercicio dentro de la casa y podía admirar como todo su cuerpo temblaba al hacer su rutina.
    
    Ver como su piel se ponía roja y tenía una cara seria y pintada de roja por el esfuerzo era maravilloso para mí.
    
    Podía imaginármelo con esa misma expresión mientras me sometía con su hombría en su cama.
    
    Otras veces, cuando usaba bóxer, se la pasaba grabando videos sugerentes. Nunca supe para que o quien los hacia, pero incluso investigando en internet, no logre encontrar nada que me hiciera saber que los publicaba.
    
    Me frustraba, pero rápidamente lo olvidaba al ver como se ponía en cuatro y simulaba estar embistiendo a alguien con su pelvis, otras veces hacia un baile moviendo su abdomen y caderas en suaves empujones haciendo parecer que estaba cogiéndose a alguien por detrás.
    
    Pero la mejor parte venía cuando estaba desnudo, era ahí cuando mi mente se llenaba de su cuerpo y no podía dejar de imaginarlo en cada ...
    ... ocasión.
    
    Mi vecino tenía dos juguetes que usaba cuando estaba desnudo. El primero era un dildo de 21 centímetros.
    
    Era negro, grueso desde la base, el tronco y la punta. El glande era ancho y en forma de hongo. Lo más destacable del dildo eran los surcos que tenia a lo largo de su base, las venas estaban tan detalladas que parecía ser un pene real.
    
    Podía ver como aquel pedazo de plástico era lubricado casi con adoración por mi vecino musculoso antes de metérselo por el ano.
    
    Su culo eran dos nalgas regordetas llenas de pelo marrón, los pelos siempre húmedos y pegadas a la piel. La línea que dividía sus glúteos era abierta por sus dedos gruesos y callosos para mostrar un anillo ovalado de carne rosada.
    
    Era el ano más caliente que podía imaginar. Su circunferencia era pequeña al principio, de un tono rosa pálido y con pliegues carnosos en su alrededor, como bolsas de piel que le daba la apariencia de una vagina diminuta.
    
    Sin embargo, cuando mi vecino se excitaba, aquel agujero se expandía rápidamente.
    
    Primero el agujero rosado se tornaba de un rosa intenso y la forma ovalada pasaba a parecerse a un cilindro curvo. Los pliegues de los alrededores se hinchaban y parecían labios abiertos de los cuales sudor chorreaba desde su interior.
    
    Mi lengua relamía mis labios al ver aquel ano soltar sudor como si se tratara de saliva, a veces incluso podía percibir un leve vapor flotar de aquel agujero como si estuviera evaporando el calor interno de sus paredes anales.
    
    El culo ...
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