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Espiando a mi vecino musculoso peludo
Fecha: 22/09/2026, Categorías: Fetichismo Gays Voyerismo Autor: Remaster64, Fuente: SexoSinTabues30
... de disfrutar de su lluvia amarilla. En especial, porque al orinar apenas terminaba de soltar su semen, había veces que tenia la oportunidad de probar rastros de su leche de macho. Era dulce, viscosa y con una textura a gelatina derretida. Cuando la sentía en mi paladar, cerraba los labios y dejaba que el resto de la orina bañara mi rostro mientras que en mi boca evitaba tragarme el semen de mi vecino para saborear mejor su textura. Era tal mi deseo que mi boca se llenaba a rebosar de saliva y me veía obligado a tragar a la fuerza para no ahogarme. Siempre sintiendo que su semen era un pecado glorioso para mi paladar. Yo escuchaba soltar una maldición de satisfacción a mi vecino en lo que parecía ser ruso cuando terminaba de orinar para luego cerrar la ventana e irse a limpiar su juguete. Le miraba irse al baño de su casa moviendo sus voluminosos glúteos peludos mientras sus bolas rebotaban contra sus piernas en cada vaivén. Apenas lo perdía de vista me iba, pero esta vez algo me detuvo en seco. No lo había notado hasta ahora, pero apenas lo vi mi memoria empezó a recordarlo como si siempre hubiera estado ahí, solo que no me había percatado. En una esquina, casi imperceptible desde el lugar donde me escondía, había un ...
... espejo de cuerpo completo que reflejaba mi rostro desde la ventana. Dicho espejo siempre se encontraba de frente al rostro de mi vecino cuando se ponía a jugar desnudo con sus juguetes y yo no lo había notado porque solo me fijaba en el cuerpo del hombre de mis fantasías, obviando el entorno muchas veces. En especial cuando su cuerpo tapaba mi visión del espejo, pero el reflejo seguía mostrando mi rostro en la ventana. Un escalofrío frio pasó por mi cuerpo y me levanté de golpe, di un paso hacia atrás mirando como mi rostro asustado reflejado en el espejo de la casa desaparecía en la oscuridad del patio, sin embargo, mi cabeza se golpeo contra la piel dura de algo y pude sentir una respiración fuerte en mi cabeza humedad de orina. —La pequeña zorrita fisgona ahora sabe mi secreto, ¿Tú culo esta listo para pagar lo que me debe?— dijo mi vecino musculoso en ruso. Sus palabras llegaron desde detrás de mí y sentí sus manos agarrar mi cintura. Su aliento caliente y húmedo golpeó mi mejilla mientras sentía su barba raspar la piel de mi cuello. Sus ojos pardos me estaban mirando desde un costado y en sus pupilas solo podía ver la mirada de una bestia sedienta. Él quería mi culo y no habría nada que lo detuviera de tenerlo.