1. Intercambio entre hermanas - completo (cap. 01)


    Fecha: 24/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Abel Santos, Fuente: TodoRelatos

    ... creciente que se estaba tomando aquello totalmente en serio.
    
    —A ver, Fran, que no digo que ligarse a un pibón como mi hermana, que lo es, vaya a ser fácil —explicaba para convencerme. Sus gestos eran abruptos por la mala leche que traía encima desde la vuelta de su viaje a Barcelona aquella misma mañana—. Lo que pasa es que tú no vas a estar solo en esto.
    
    —¿Ah, no…? —dije con ironía—. Gracias, cariño, ahora me dejas más tranquilo…
    
    —No… —sonrió con malicia—. No estarás solo… Yo voy a trabajar en la sombra para que lo consigas.
    
    —Vaya, eso es una ventaja… —ironicé de nuevo—. Joder, ya te digo… Pero Marta, ¿¡estás loca!? ¡Que si se me ocurre acercarme a menos de un metro de ella, tu cuñado me va a matar a hostias!
    
    Marta sonrió con suficiencia.
    
    —¿Joan? Ni de coña, cielo… Joan no va a darle una hostia a nadie… —me tranquilizó—. No te preocupes, amor, ese tío no le va a durar a Ana ni un trimestre. Mi hermana me ha confesado que está a punto de romper con él. Además, Joan estará en Barcelona mientras ella estudia aquí en Madrid. Solo vendrá a verla un fin de semana de vez en cuando, como mucho.
    
    He de confesar que aquello le quitaba hierro al asunto, pero seguía creyendo que la rayada de Marta era una completa locura, y no sabía cómo convencerla de ello en su estado de excitación. Aun así, pensé que si le seguía la corriente y le daba la razón en todo, al día siguiente se le habría olvidado. Marta no era rencorosa y solía comportarse como la gaseosa ante ...
    ... grandes disgustos familiares. En cuanto el gas se va, la gaseosa es solo agua con azúcar y no es peligrosa. Y así era ella. Apostaba doble contra sencillo a que al día siguiente me diría que era la mejor persona del mundo, enternecida por cualquier bobada que le hubiera regalado su hermana menor.
    
    —Vale, cielo, lo que tú digas… —le dije con una caricia—. Pero ahora es mejor que durmamos, mañana es un lunes de curro, al menos para ti, y te espera una larga semana en el despacho. Ya lo hablaremos con más calma.
    
    Era un punto y final. Sabía que en cuanto le mencionara el estrés del trabajo que le esperaba a partir del día siguiente en la consultora multinacional en que trabajaba como abogada, se le pasarían las ganas de discutir. Odiaba aquel trabajo porque la esclavizaba doce horas al día, pero el enorme salario que recibía a cambio le endulzaba las penas y no terminaba de decidirse a cambiarlo por algo más ligero.
    
    —¡Hecho! —sonrió, triunfal.
    
    Me miré la entrepierna y, al ver el bulto y notar que Marta se había apaciguado lo suficiente, me atreví a pedirle guerra.
    
    —¿Quieres que echemos uno rapidito antes de dormir? —le dije con un piquito—. Ya sabes que los líos de familia me ponen a más de cien….
    
    —Uff… Fran… estoy molida —replicó—. El viaje desde Barcelona, los nervios… ya sabes… ¿Te vale con una mamada?
    
    Me quité los pantalones del pijama de un tirón y estiré mi pene para que ella lo cogiera con la mano.
    
    —Vale, amor, tú sí que sabes hacerme feliz...
    
    Sonrió ...
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