1. Eva, su sirvienta y yo


    Fecha: 27/09/2026, Categorías: Lesbianas Autor: bety la sexy, Fuente: CuentoRelatos

    ... coño. Saborearle me encantaba, se la notaba que como pija y cursi se lavaba mucho el coño.
    
    La pasión con que me comía el coño demostraba que pese al fariseísmo de su beatería su verdadera vocación era la de puta, no tardo en hacer que me corriera y yo hice lo mismo con ella, tras hacerlo, la introduje un dedo en el coño y la dije:
    
    -¿De verdad que no haces nada con tu criada filipina?
    
    -Claro que no me ama, contestó ella.
    
    -¿Pues sabes una cosa? Yo tengo ganas de hacerlo con ella y tú me vas a ayudar, quiero que la llames inmediatamente.
    
    -Pero… dijo ella dubitativa
    
    -Ni peros ni nada dije yo, llámala
    
    Ella tocó la campanilla y trató de taparse para que cuando llegara la otra no la viera desnuda, pero yo se lo impedí.
    
    -Ella te va a ver desnuda y va a saber lo clase de puta que eres, la sentencie.
    
    Y por supuesto cuando Elena entró en la habitación nos encontró a las dos desnudas, yo le dije:
    
    -Elena tu jefa y yo tenemos una apuesta, si tú te desnudas y haces conmigo lo que está haciendo ella, tu señora se pondrá el uniforme de criada y mientras nosotras jugamos, ella se vestirá con el uniforme que la traigas y hará todas las tareas de la casa, no tengas miedo, con lo que estás viendo si ella trata de despedirte o castigarle de alguna manera tu podrías contarlo todo.
    
    -El señor nunca me despediría dijo Elena, dice que follo mejor que la señora, voy a por el uniforme.
    
    Elena salió de la habitación y volvió con el uniforme, Eva se lo puso, y su criada ...
    ... le ordenó, hay que barrer la casa y limpiar el polvo de los muebles, mi sumisa comprendiendo que no tenía más remedio se puso el uniforme y se fue a ejercer de criada, mientras esta se quitó la ropa corriente que llevaba, el uniforme elegante solo se lo ponía para las grandes ocasiones. Y el resto de la ropa hasta quedarse completamente desnuda, en ese momento yo le dije:
    
    -Creo que comprendes cuáles son tus obligaciones.
    
    -Por supuesto, dijo ella, y las cumpliere encantada.
    
    Y acercando su boca a la mía nos dimos un primer morreo, la verdad es que besaba muy bien, llevé mi mano a su coño, lo tenía muy mojado, de otro lado peladito y muy cuidado.
    
    -Al señor le gusta así, me dijo.
    
    -¿Así que follas de verdad con el señor?, le pregunté
    
    -Si, dijo ella, viene un par de veces por semana a mi cuarto. Pero créame, señora, follo con él por obligación lo hace muy mal.
    
    -Te creo dije yo riendo, espero que conmigo lo pases mejor.
    
    Llevé mis manos hacia sus tetas, eran pequeñitas, pero preciosas y se las empecé a acariciar, después se las chupé con mi boca, ella comenzó a gemir. Notaba que le gustaba y eso me animaba a ser más atrevida, ella tomó la iniciativa y fue quien llevó su cabeza hacia mis tetas y comenzó a chupármelas, no debía de tener mucha experiencia, pero se le notaba que tenía ganas de complacerme. Tras un rato así ella me preguntó:
    
    -¿Quiere la señora que la meta mis dedos dentro de su sexo?
    
    Me encanta mi amor, pero no me llames señora, aquí no eres ...