-
Secretos Ocultos: Mi Esposa, Mi Sobrino y Su Madre
Fecha: 03/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Intercambios Autor: lordlunatico, Fuente: SexoSinTabues30
Mi nombre es Carlos y tengo 40 años. Vivo con mi esposa, Ana, y mi hijo de 18 años, Nestor. Nací y me crié en una ciudad grande, pero siempre he preferido la tranquilidad del campo. Soy un hombre dedicado a los negocios, pero mi vida marital se ha vuelto monótona. Siempre he amado a Ana, pero noto que algo falta en nuestra relación. Mi esposa tiene 36 años y es una mujer impresionante. Tiene una figura esbelta y curvas que siempre llaman la atención. Su cabello es castaño y sus ojos son marrones. Trabaja como diseñadora gráfica y es conocida por su creatividad y dedicación. Todo inició con el cumpleaños de mi esposa, y decidí organizar una sorpresa para ella. Invitamos a su hermana mayor, Rebeca de 40 años, y a su sobrino Luis de 20 años a pasar el fin de semana con nosotros para festejar su cumpleaños. Para ello, alquilé una casa en el campo cerca de un lago, donde podríamos ir a pescar. Le conté la idea a mi hijo Nestor, y él accedió a ayudarme. Entre los dos, una noche antes, fuimos por suficientes víveres, bebidas y las cosas que creímos serían necesarias para el fin de semana. Por la mañana, ya teníamos la camioneta lista y preparada para partir. Pasamos por Rebeca y su hijo Luis y luego tomamos rumbo a la casa de campo. El viaje fue agradable, y todos estábamos emocionados por el fin de semana que nos esperaba. Al llegar a la casa, nos instalamos rápidamente. La casa era modesta pero acogedora, con un jardín que daba directamente al lago. Por la tarde ...
... decidimos ir a nadar al lago. Mi cuñada Rebeca se había puesto un pequeño bikini que dejaba poco a la imaginación. El bikini era de un color verde vibrante, con tirantes delgados que se cruzaban en la espalda, realzando su figura. La parte de abajo era una minúscula braguita que apenas la cubría por enfrente y por detrás se perdía entre sus nalgas. Hasta mi hijo Nestor no le apartaba la vista de su tía, que resaltaba su figura escultural. Mi esposa se puso un bikini menos revelador, de color blanco, pero que hacía que se viera muy atractiva. El bikini tenía un escote en V que realzaba sus pechos y una parte de abajo con volantes que se movían con cada paso que daba. Mientras nos dirigíamos al lago, no pude evitar notar las miradas de admiración que recibía mi esposa por parte de su sobrino. Su bikini blanco contrastaba con su piel bronceada, y sus curvas se movían de manera seductora con cada paso. Al llegar al lago, todos nos lanzamos al agua, riendo y jugando. Luis, en particular, parecía estar muy atento a mi esposa. La seguía por todas partes, buscando cualquier oportunidad para tocarla «accidentalmente» o para hacerla reír. Vi cómo Luis le susurraba algo al oído a mi esposa, y ella se reía coquetamente. La forma en que él la miraba, con una mezcla de deseo y admiración, me hizo sentir una punzada de celos. Observé cómo Luis le ayudaba a mi esposa a caminar por las partes casi onduladas del lago porque resbalaba mucho con las piedras, colocando sus manos en su cintura ...