1. Secretos Ocultos: Mi Esposa, Mi Sobrino y Su Madre


    Fecha: 03/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Incesto Intercambios Autor: lordlunatico, Fuente: SexoSinTabues30

    ... con una mezcla de curiosidad y excitación. La forma en que Rebeca se entregaba a mí era hipnotizante. Aparté a Rebeca de mi esposa y la puse a su lado, empinada, mientras seguía penetrándola. Comencé a penetrar el ano de mi esposa, quien me miraba con cara de deseo mientras también se tocaba su vagina. En ese momento, Rebeca acercó su cara a la de mi esposa y comenzaron a juguetear con sus lenguas, besándose apasionadamente.
    
    Salí de Rebeca y enseguida penetré a mi mujer por su ano. Mi pene entró con facilidad por lo dilatado que se lo había dejado Luis, pero eso no evitó que sintiera dolor, comenzando a quejarse mientras la penetraba. Parecía un niño en una juguetería, penetrando a mi mujer y a Rebeca, pasando de una a la otra. A Rebeca se la metía por su vagina y a mi mujer por su ano mientras Luis nos observaba.
    
    Luego, Luis se acercó a nosotros nuevamente, erecto.
    
    —Tío, la zorra de tu mujer también necesita atención por su sucia vagina —dijo y la penetró mientras yo penetraba a su madre.
    
    —¿Qué te parece, tío? ¿Cuál de las dos putas folla mejor? —me preguntó Luis.
    
    —Las dos son muy buenas follando —le respondí, sin dejar de moverme.
    
    Continuamos embistiendo a ambas hasta que terminé viniéndome dentro de Rebeca. Ella, una vez que terminé de correrme, se sentó en ...
    ... el sillón, abriendo las piernas y pujando para dejar salir mi semen de su vagina.
    
    —Ven, hermanita, ayúdame. Tu esposo me dejó llena la vagina —dijo Rebeca.
    
    Mi esposa le devolvió el favor, apartándose de Luis y poniéndose a gatas para comenzar a lamer la vagina de Rebeca mientras tragaba mi semen. Luis se colocó detrás de mi mujer y continuó penetrándola hasta que él también se corrió dentro de ella.
    
    —Tío, te propongo un trato —me dijo Luis, acercándose mientras mi mujer seguía lamiendo la vagina de su madre.
    
    —Tío, ¿qué te parece si, a partir de hoy, puedes follarte a mi madre a cambio de que yo siga follándome a mi tía? —preguntó Luis.
    
    No me sorprendió su petición.
    
    —De acuerdo —le respondí.
    
    Continuamos viendo el espectáculo que nos daban Rebeca y mi mujer. Mi esposa se encimó sobre ella y comenzó a besarla mientras le metía los dedos en la vagina. Ambas se entrelazaron en el sillón, disfrutando de sus caricias, besos y toques de una a la otra.
    
    Más tarde, una vez que la calentura se nos pasó a todos, regresé con mi esposa a la casa. De camino, mi esposa estaba muy contenta.
    
    —¿Te gustó? —me preguntó.
    
    —Sí, y mucho —le respondí.
    
    —Me alegra saberlo —me respondió.
    
    A partir de ese día, tanto Rebeca como mi mujer continuaron follando conmigo y con Luis. 
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