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Ayuda entre hermanas (4)
Fecha: 04/10/2026, Categorías: Incesto Autor: PerseoRelatos, Fuente: TodoRelatos
... vida. —De todo, mami. Le he enseñado todo lo que sé a la enana. —A ver… Cuéntame. —Primero, empezamos por lo básico: besar. Y tengo que decirte que es una profesional —dijo, mirándome con picardía. Sentí que el calor me subía por el cuello hasta las mejillas. —Eso significa que la clase, como sospechaba, no es sólo teórica… —dijo Bárbara, con una risa—. ¿Qué más? —Le enseñé a ligar, tanto en persona como por mensaje. —Ajá… —dijo mamá, evaluando la situación—. ¿Y el día que fueron a la fiesta fue una “práctica de campo”? —Efectivamente, le di la indicación de que se ligara a un chico y lo dejara caliente. Lola es una alumna prodigio. El que hablara de mí en tercera persona como si no estuviera ahí me molestaba. Me hacía sentir invisible, aunque lo dejé pasar… como siempre. —Muy bien, estoy impresionada. Diana y yo cruzamos miradas. Bárbara nos observó un momento más, como si sopesara sus palabras. —Quítense la ropa. Dudamos al principio, como si no creyéramos lo que acabamos de oír. No sé por qué tenía la idea de que las lecciones con mamá tomarían un rumbo completamente distinto. Más parecido a la plática de la abejita y la flor. Nos desnudamos con menos torpeza de lo que hubiera esperado. Me di cuenta de que el corazón me latía con fuerza. No sabía si por vergüenza o por emoción. —Diana, acuéstate en la cama. Mi hermana lo hizo sin dudar. Me sorprendió lo fácil que mi hermana seguía órdenes. Siempre tuve la impresión de que era ...
... más rebelde. Bárbara se quitó los zapatos y se sentó a su lado, abriendo con las manos las piernas de Diana. —Quiero que vayas notando lo que pasa. Es importante —me dirigió una mirada intensa. Me acerqué más, intentando no perderme ningún detalle. —Esto es la vulva —dijo con la tranquilidad de una lección bien aprendida. Sus manos recorrieron cada parte del cuerpo de Diana—. Los labios mayores protegen los labios menores, éstos son los que realmente interesan aquí. El contacto hizo que Diana comenzara a moverse. Sus dedos rozaron su clítoris, y mi hermana dejó escapar un pequeño gemido. Mamá no se detuvo. —Vas a notar que a veces el clítoris es muy sensible. No a todas nos gusta que lo toquen tanto… Me sonrojé al escuchar mi propio argumento de días antes. —Lo que sí es importante es que la zona esté bien lubricada. Los movimientos de mamá fueron más rápidos y más firmes. —Eso facilita la penetración en el caso del sexo heterosexual o cuando se emplean juguetes. Sentí que mi cara ardía. Mi hermana también. —Ya veo que lo está disfrutando —dije, casi sin aire. —Eso es bueno… —Bárbara respondió, con el entrecortado ritmo de Diana. Sentí que la piel me quemaba de pies a cabeza cuando lo dijo. —A veces, lo mejor es empezar con sexo oral. Así nos aseguramos de estar listas —dijo, mirándome con intensidad—. Bien mojadas. —¡Mami! — solté, sin poder creer que esas palabras venían de la boca de mamá. —Sí —dijo, con voz tan suave que ...