1. La mejor amiga de mi esposa


    Fecha: 05/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Pedro, Fuente: CuentoRelatos

    Llevaba casado ya dieciocho años. La verdad es que a pesar de alguna tentación pasajera que pude evitar, siempre había sido fiel a Cris, mi mujer.
    
    Con frecuencia, venía a visitarnos su mejor amiga, Laura. Anteriormente, lo hacía con su marido, pero se había divorciado unos meses atrás. Laura y Cris, eran amigas de la infancia, pero por motivos de trabajo, ella se marchó a trabajar a una ciudad costera, y tan sólo nos reuníamos cuando ella venía a vernos, o nosotros a ella.
    
    La vida de Cris y mía es de lo más tranquila. No tenemos hijos, y nuestros trabajos nos permiten disponer de una situación económica acomodada.
    
    Llevaba ya un cierto tiempo fijándome en Laura. Aunque tenía la misma edad que mi mujer, lo cierto es que se conservaba mucho mejor. Tenía un tipazo impresionante, mucho mejor que cuando eran ambas jóvenes.
    
    Su reciente divorcio, hizo que empezara a venir a casa más a menudo de lo que solía hacerlo antes. Por mi parte, cuando la miraba, me obsesionaba su cuerpo, lo que hizo que empezara a dar vueltas a mi cabeza para ver algo más de lo que ella mostraba, así que en un arranque, fui a comprar una cámara con el fin de colocarla en la ducha.
    
    Mi plan y mis ideas eran simples y hasta casi inocentes. Sólo pretendía ver a nuestra amiga desnuda. No compartiría esas imágenes, sólo sería para mi disfrute personal, para una paja ocasional imaginando que poseía sus partes íntimas.
    
    Compré una pequeña cámara, apenas cuatro centímetros de tamaño y la coloqué ...
    ... estratégicamente en el baño. Hice varias comprobaciones, y la calidad de la imagen era bastante buena. Laura vendría al día siguiente, y se quedaría una semana en casa, aprovechando parte de sus vacaciones.
    
    Llegó a media tarde, y no podía dejar de imaginar como sería sin ropa. Era una mujer de un metro sesenta y cinco, abundante pecho, ojos azules, rubia y media melena, de cuarenta años, al igual que mi mujer y yo. No obstante, sabía que no podría utilizar mi invento hasta el próximo día., cuando ella se levantase y fuese a la ducha.
    
    A la mañana siguiente, Cristina fue la primera en ducharse, puesto que tenía que entrar pronto a trabajar. Cuando salió, aproveché para conectar la cámara y procedí a ducharme. Sabía que Laura entraría al baño después.
    
    Mi profesión, me permite trabajar en casa, por lo que no fue extraño que fuese a mi despacho, conectase el ordenador. Ahí estaba ella, preciosa, pudiendo contemplar todos sus encantos. Siempre me había preguntado como serían sus pechos, su sexo, si estaría o no depilado. Todos los detalles estaban enfrente de mí, en la pantalla del ordenador.
    
    Guardé toda la película, tanto de ese día, como del día siguiente. Mi sueño se había hecho realidad, aunque sin duda alguna menosprecié la inteligencia de Laura y su capacidad de observación.
    
    Al oír la puerta del baño, cerré la pantalla del ordenador y paré de grabar. No le di importancia hasta que Laura me llamó y solicitó mi presencia en la habitación.
    
    ―Pedro, tienes mucha cara, ...
«1234»