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Entre imágenes y ausencias
Fecha: 10/10/2026, Categorías: Incesto Autor: Ericl, Fuente: SexoSinTabues30
... húmeda, como antes. —Con la mano no, papi me toca con su cosa. —Dijo Irene, ante la sorpresa de Mónica. Alonso esta vez no volteó, apoyo su miembro en la vagina de la niña y fue metiéndolo dentro, era evidente que Irene no era virgen. Mónica no se molestó, en el fondo lo sabía, se sentó en el suelo, abrió las piernas y comenzó a masturbarse mientras veía a Alonso penetrar a su pequeña hija. La verga de Alonso no entraba lo suficiente en ella, aproximadamente 10 centímetros nada más, era evidente que su verga era mucho más grande que la de Juan. Esto lo percibía Irene que emitía quejidos ajenos al placer, sin embargo no recriminaba, su vagina succionaba la punta del pene de Alonso, perdiéndose en el interior de la niña. Alonso disfrutaba, además porque era la propia niña la que se movía, lo que a él le permitía tocar y acariciar las pequeñas nalgas de la niña al mismo tiempo. Se chupo un dedo para luego pasarlo suavemente por el ano de Irene, sentía como su esfínter se dilataba, ya había sido penetrada por ahí también. Cuando Irene se movía hacía atrás le entraba la punta de la verga en la vagina y un dedo entero en el ano. Mónica miraba hipnotizada la doble penetración de su hija de 7 años. Alonso saco su miembro y lo puso contra el ano de la niña, ejerció fuerza lentamente, Irene abrió sus ojos y su boca pero sin emitir ningún sonido, le dolía, era obvio, pero no se quejaba, Juan la ha entrenado bien, pensó Mónica. Las piernas de Irene estaban muy abiertas ...
... y doblaba sus pies evitando que tocaran el sueño. El ano se tragaba la verga de Alonso mucho mejor que su vagina y él sintió que podía avanzar más ahí, comenzó a moverse cada vez más rápido y fue cuando comenzaron a escucharse los primeros quejidos de la niña. El la cogió por los brazos y la alzó con la verga en su interior, se acostó en la cama y la colocó sobre él, reanudó las embestidas desde abajo dándole una mejor vista a Mónica que se masturbaba furiosamente. —Ven a comer, Mónica. Mónica gateó hasta donde su hija estaba siendo penetrada por Alonso. La vagina de su hija había quedado abierto y enrojecida, pero muy brillante, abajo la verga de él seguía taladrando su diminuto agujero anal. —Si quiero. —Dijo Mónica antes de acomodarse y chupar con lujuria la vagina de su hija. Su vagina estaba limpia y tenía un muy buen sabor, la lengua de Mónica la recorría desde el infantil clítoris hasta la verga de Alonso que bajaba la velocidad cuando esto ocurría. La vagina de Irene palpitaba en su boca, ella sentía sus contracciones y eso la estaba llevando a donde quería estar. Irene comenzó a quejarse más y más fuerte, estaba cerca de su orgasmo. Mónica sabía eso, reconocía eso en su propia hija aunque fuera la primera vez que la escuchara así. Le alzó las piernas para mirar más detalladamente la verga negra y gruesa entrar y salir del interior de su pequeña hija. Hipnotizada espero que el momento llegara. Irene lanzó un par de gritos y Mónica observó como de ...