1. Madura cornuda follada por su mejor amigo (y 3)


    Fecha: 11/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: MaduroCastellano, Fuente: TodoRelatos

    ... marcharme yo tiradas en su salón. Yo no me acordé hasta el día siguiente. Como las bragas estaban muy sucias, yo no le quise decir nada, esperando que él me las devolvería espontáneamente, preferiblemente lavadas (espero que con la lavadora, aunque este es capaz de lavármelas a mano solo por regodearse).
    
    Pasaban los días y no me las devolvía. Se las pedí sibilinamente, pero nada. No lo intenté más. No quise saber qué hizo con ellas, aunque me lo puedo imaginar. Pero bueno, es un precio muy bajo para todo lo que me aportó. Satisfizo todas mis fantasías y necesidades hasta unos límites que yo jamás habría sospechado y no se lo ha contado a nadie, supongo, y no me ha vuelto a comentar nada al respecto, permitiendo que sigamos con nuestra amistad y nuestra relación laboral como si tal cosa, como si nunca hubiese pasado nada.
    
    Mi vida sexual con Iván ha mejorado mucho y en los demás sentidos también. Me hace más caso en todos los planos y en la cama estamos viviendo una segunda juventud, que creo que sin nuestras respectivas infidelidades no se hubiese ...
    ... producido. No hay mal que por bien no venga. Yo no saco con él mi lado de furcia y putilla desatada, pero sí me muestro algo más desinhibida, lo cual agradecemos los dos.
    
    Mi lado más salido me lo reservo para esas mañanas en que él se va pronto con sus amigos a montar en bicicleta y yo aprovecho para levantarme tarde y masturbarme en la cama. En esas mañanas, me desnudo por completo y me pongo a recordar todo lo que hice con Roberto. A veces tengo varios orgasmos. En otras ocasiones, me froto desnuda contra la almohada. En una ocasión, incluso cogí un pepino pelado y me lo pasé por la vagina y por el culo, aunque no me atreví a metérmelo. En ocasiones fantaseo con cosas que no he hecho. Por ejemplo, una vez fantaseé con un trío con Roberto y Juanjo, el camarero buenorro de la cafetería en la que desayunamos todos los días. Me puse como una moto pensando en esa situación. Pero bueno, una mujer como Dios manda, debe dejar muchas fantasías sexuales sin cumplir. Si no, sí que me convertiría en una verdadera putilla, lo cual está bien para un par de noches, pero no más. 
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