1. ABRIENDO LAS ALITAS 5


    Fecha: 12/10/2026, Categorías: Gays Autor: Martian25, Fuente: SexoSinTabues30

    ... palpitaciones de su pene dentro de mí al momento de descargarse. Raúl se quedó quieto unos minutos hasta que su pene salió solito de mi cuerpo. Al siguiente día, durante el desayuno, Raúl estaba muy callado, a veces lo sorprendía observándome, pero en cuanto hacíamos contacto visual desviaba la mirada y una leve sonrisa se dibujaba en su rostro.
    
    Todo el día mi diablillo me hacía recordar lo sucedido con Raúl, caí en la cuenta de que podía disfrutar del sexo no solamente con mis amigos. Me emocionaba pensar que podía excitar a otros chavos y disfrutar con ellos de nuestros cuerpos.
    
    En la noche me acosté muy excitado pensando en lo que podí apasar. Me quedé dormido y volví a despertarme después de un par de horas. Me di vuelta para ver si Raúl dormía. Debajo de la cobija que lo cubría se marcaba el bulto de su pito y eso me emocionó bastante. Moví la cobija y para mi sorpresa descubrí que Raúl estaba completamente desnudo. Me sentía tan excitado al recordar lo que me había hecho la noche anterior que no pensé en el riesgo de que Raúl se despertara al sentir mis labios rozando su pito. Sin más, el diablillo en mi mente se apoderó de mi voluntad, su pene creció rápidamente con mis caricias y de pronto una mano atrapó mi cabeza.
    
    –¿Te la meto otra vez? –preguntó quedito en mi oído.
    
    Yo solo asentí con la cabeza.
    
    –Voltéate –me sugirió.
    
    No dije nada, solo obedecí, mi yo “sexual” se hizo cargo. Me recosté de lado dándole la espalda, Raúl me quitó la trusa y empezó a ...
    ... acariciarme. Después, con los dedos, tomó saliva de su boca y me la untó en el culito.
    
    –Ponte crema –le sugerí.
    
    –Ya la busqué y no encontré el frasco –dijo quedito.
    
    Una vez más el diablillo en mi mente se adelantó a lo inesperado.
    
    –Espera –dije.
    
    No dejé un solo milímetro de su pito sin chupar o lamer. Me recosté boca abajo y paré mis nalguitas lo más que pude para permitir que me penetrara. Esta vez no había necesidad de fingir que estaba dormido. En cuanto tuve su pene completamente dentro sus embestidas se hicieron más y más rápidas y eso me hizo gemir muy quedito. Raúl me tapó la boca con una mano y nos dispusimos a disfrutar el momento, fue algo maravilloso. Antes de que terminara, volteé a mirarlo, acerqué mi cara a la suya y lo besé mientras descargaba su lechita dentro de mí.
    
    –¿Me la quieres meter? –me preguntó al oído.
    
    –Solo chúpamela ¿sí? -supliqué.
    
    No contestó. En cuanto me recosté boca arriba su boca se prendió desesperadamente de mi pene, me lo dejó escurriendo de saliva.
    
    –Todavía no te sale nada ¿verdad? –dijo.
    
    –No –contesté.
    
    A la mañana siguiente Raúl y yo nos sonreíamos en cuanto nuestras miradas se topaban. Una conexión invisible nos unía, sentía que lo quería. Me fui muy contento a la escuela. Por la tarde me animé a preguntarle.
    
    –¿La otra noche, tu y Marco cocharon?
    
    Raúl se quedó callado un momento.
    
    -Él medescubrió espiándolo cuando se bañaba y medijo quesi no me dejaba cochar le iba a decir a tu mamá. Primero me hizo ...
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