1. La esencia del deseo 1: el regalo de mi prima


    Fecha: 16/10/2026, Categorías: Incesto Autor: sangreprohibida, Fuente: TodoRelatos

    ... auriculares, y yo, que estaba en la sala de estar, le pregunté si entrenaba cerca de la casa. Ella puso los ojos en blanco, como si la hubiera interrumpido en algo sagrado. Se sacó los auriculares, me preguntó que qué le había dicho, y yo le repetí la pregunta.
    
    —¿Y qué te dijo?
    
    —Me dijo: “¿Podés dejar de hacerme preguntas tan boludas, por favor?
    
    —Qué pendeja forra —dijo Ailén—. Pero…
    
    —Pero, ¿qué?
    
    —Es que… No la justifico, eh. Pero, ¿vos te pensás que nunca se dio cuenta de que había un chico de otro curso que se la pasaba mirándola con cara de idiota todos los días?
    
    —No la miraba con cara de idiota —me defendí.
    
    —La cuestión es que los hombres no suelen ser muy sutiles con estas cosas. Aunque nunca le hayas dicho nada, ella debió darse cuenta. Además, yo misma te vi esa cara de idiota en el recreo, varias veces. Así que no me desmientas. En fin… creo que para ella también debe ser un tema estar con un pibe que es obvio que está obsesionado con ella.
    
    —¡No estoy obsesionado con ella! —dije en voz alta. Varias personas se dieron vuelta a mirarme, cosa que me dio mucha vergüenza.
    
    —¿Ah, no? ¿Y entonces? ¿Estás enamorado? —dijo Ailén, algo fastidiada—. No me jodas. Desde hace como diez años que le tenés ganas. Y no la conocés. Y no, saber qué música le gusta, cuándo es su cumpleaños, qué libros leyó no significa que la conozcas. Solo significa que la stalkeaste lo suficiente como para tener una idea armada de ella.
    
    —Yo no dije que la conozco, solo digo ...
    ... que…
    
    —Sí, sí. Pero la cuestión es que creés que estás enamorado. No, nene. Solo idealisaste a una chica que no te registra. Le diste atributos positivos en base a su aspecto. Claro, ella es hermosa, tiene la cara angelical, y un cuerpo hermoso, pero no tan voluptuoso como para que la consideren una puta. Tiene la clase de apariencia que despierta calentura y ternura al mismo tiempo. La clase de apariencia de alguien a quien uno quisiera presentar a la familia.
    
    Como dije, nos conocíamos lo suficiente como para sabernos interpretar entre líneas. Mi prima no solo estaba hablando de mi nueva hermanastra, sino de ella misma.
    
    —Ailu… ¿Sentís que te tratan como un objeto sexual? O sea… sé que muchos te ven así. Pero cualquiera se podría enamorar de vos. Por algo ahora tenés un novio, ¿no?
    
    —No sé. Digo… supuestamente está enamorado de mí. Pero a veces… no sé. Le gusta hablar con sus amigos de mí, de lo que hacemos. Les muestra fotos de mí, y esas cosas. Y después me cuenta lo que sus amigos dicen de mí.
    
    —Te cosifica con sus amigos, ¿no? Debe ser otro imbécil al que le estás regalando el polvo de su vida. ¿Vos estás enamorada?
    
    —Sí. Eso es lo malo. Pero estábamos hablando de vos, y de la princesita. Mirá, Robi. No le des bola, o más bien, dale la bola necesaria. Y aflojá con la tensión. Vos capaz pensás que lo disimulás, pero no.
    
    No se me escapó que ese último comentario, muy probablemente, se refería ya no solo a Julieta, sino a cómo la miraba a veces a ella.
    
    —Y ...
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