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Ola de calor 3
Fecha: 18/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos
... ofrecimiento, me quité las bermudas y me coloqué detrás de ella. Mi polla entró en ella fluida, aunque noté que su coño había empezado a ponerse en su sitio, no lo sentía tan cedido, Rosa me pidió un beso, me estiré y se lo dí, después muro hacia el ventanal abierto y me dijo que la follase viendo lo bonitas que eran las vistas, ella miró hacia delante y me pidió que no parase, yo obedecí, le cogí de las caderas con las dos manos y mantuve un ritmo medio, los dos aún estábamos agotados y de resaca, pero ella se había excedido en todos los sentidos y su cuerpo estaba para menos trotes que el mío, no dejaba de tener una edad. Rosa suspiraba con mi ritmo suave, dejé que disfrutara no quería que se corriese como una perra, quería darle un poco de mimo, ella me pedía mas pero yo seguía a mi ritmo, ella lo entendió y dejó que siguiera, a pesar de que no fuera al ritmo bruto que ella quería se terminó por correr antes que yo, que lo hice un par de minutos después. Después, con su coño expulsando leche, nos sentamos abrazados en el sofá, ella apoyó su cabeza en mi pecho. -No quiero que me malinterpretes, quiero a mi familia y quiero a mi marido, pero me encanta esto que hago contigo, me haces sentir joven de nuevo y me haces sentirme deseada. Nunca había experimentado eso y nunca había hecho nada de lo que hemos hecho. Sé que algún día te echarás novia y harás tu vida, pero de momento me gusta estar así. -Bueno, de momento digamos que mi novia eres tú, si me echo novia ...
... seguiré haciendo cosas contigo, eso dalo por supuesto, hasta el día que decidas que esto no puede ser. -Yo no soy tu novia, soy tu diosa morbosa. -Cierto, es categoría superior, y eso no lo va a cambiar nada. Estuvimos un rato así y después, cuando ya bajó un poco el dolor de cabeza, decidimos recoger nuestras cosas. Bajamos a recepción de nuevo y estaba la chica del día anterior le dimos la tarjeta y la chica dijo con cierto retintín: -Espero que hayan disfrutado de su estancia y que vuelvan pronto. Rosa le sonrió y respondió afirmativamente, le lanzó un beso y nos fuimos al ascensor, dejamos las mochilas en el maletero y emprendimos el viaje de vuelta. Volvimos tranquilos y antes de la hora de comer estaba en el callejón de dos calles más atrás de mi casa despidiéndome de Rosa con un beso, cogí la mochila y me fui al portal por mi lado. Después de diez minutos ella me mandó un mensaje de que ya estaba también en casa. Ya solo en casa me di una ducha y me eché un rato en el sofá, me quedé dormido y cuando abrí los ojos ya había eliminado los últimos restos de la resaca, pero tenía hambre, fui a la cocina a prepararme un bocadillo y me llegó un WhatsApp =Fíjate, ahora llega Manolo. =Buena hora, son las 9. =Si, y menos mal, porque no me había dado cuenta y me había tumbado un poco sin haberme cambiado, seguía sin bragas y con todo el pringue en las piernas y el vestido. =Que ricura. Te has divertido? =Si. Ya estoy pensando en dónde gastar ...