1. Un jefe con un secreto (I)


    Fecha: 20/10/2026, Categorías: Gays Autor: ShatteredGlassW, Fuente: CuentoRelatos

    ... color. Diego soltó un gruñido avergonzado mientras se cubría la cara con las manos.
    
    El joven pasó al dormitorio. Encima de la cómoda había varios juguetes de gran tamaño. Dildos y vibradores relucientes y listos para usar. Sobre una mesa auxiliar se acumulaban las palas, fustas y látigos diversos. Al lado del moderno cabecero de la cama había varios juegos de esposas de diversos materiales, desde metal hasta cuero pasando por algunos de plástico. Con los ojos como platos Sebas se giró hacia su jefe que mantenía la cara tapada con las manos. Con un carraspeo avergonzado pasó por su lado sin mirarle, llamando un taxi al mismo tiempo. Estaba claro: se había quedado sin empleo por su cabezonería.
    
    Ni siquiera en el taxi pudo apartar de su mente la imagen de lo que había visto. Lo peor de todo era la furiosa erección que presionaba sus vaqueros. Por encima incluso de la incertidumbre de lo que pasaría con su trabajo estaban los erráticos pensamientos sobre su jefe. En el fondo encajaba, alguien como él seguro que tenía esos gustos. Su mente cargada de alcohol no tardó en montarse su propia fantasía, donde su jefe aparecía vestido de cuero y sosteniendo un látigo en sus manos enguantadas de látex negro.
    
    En cuanto llegó a su propio piso, muchísimo más moderno, se dirigió directamente a la habitación, donde se bajó los pantalones y los bóxers y se masturbó furiosamente. Acariciando su pene de arriba abajo ahogó los gemidos contra su mano, mientras su mente ...
    ... calenturienta se encargaba de proporcionarle una erótica fantasía donde los chasquidos de las fustas se mezclaban con los varoniles gemidos que emitía Diego mientras exhibía su poderío.
    
    Moviendo su mano frenéticamente alcanzó el orgasmo, llenándose de semen el vientre y los muslos. Con un par de jadeos terminó de desvestirse, metiéndose en la ducha antes de caer rendido en la cama. Agotado consiguió quedarse dormido por fin, después de dar un par de vueltas sobre el estrecho colchón, recordando el tamaño de la gran cama de matrimonio de su jefe.
    
    El despertador le arrancó de brazos de Morfeo. Su cabeza palpitaba dolorosamente con un inicio de resaca que solo se agravó en cuanto cayó en la cuenta de lo que había pasado ayer. Con una sonora maldición salió de la cama directo a la ducha. Si quería arreglar lo de ayer más le valía mostrarse sumamente profesional. No conseguiría evitar el despido, pero por lo menos conseguiría una carta de recomendación, o al menos esa era su esperanza.
    
    Intentando tener una imagen inmejorable domó sus ondas castañas con gomina y las peinó hacia atrás. Eligió su mejor corbata y el traje gris con la camisa azul. Zapatos de cuero, impolutos, y calcetines bien conjuntados. Por desgracia para él, debería ir a buscar su coche después del trabajo. Por ahora debería resignarse con otro taxi. Por fortuna ayer se llevó su bandolera, por lo que la tablet de trabajo seguía con él. En cuanto llegó a la oficina se dirigió a su mesa como siempre, encontrándola ...
«12...567...14»