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Consolándome con mis compañeros de estudios (3 - final)
Fecha: 26/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Daniela, Fuente: CuentoRelatos
... brutos me trataban y sacándose sus trancas empezaron a masturbarse viendo como me cogían y me partían la madre a punta de vergazos… Estaba empalada entre Felipe y Ramiro, y lo más extraño es que lo disfrutaba aún, la verga de Felipe me hacía disfrutar por delante y Ramiro me sodomizaba terriblemente, provocándome un dolor delicioso… ―Compadre, no se pase de verga y vámonos cambiando… Ramiro se salió y se recostó en el sofá, para que yo me montara, lo hice y Felipe me la enterró ahora en mi maltrecho culito, este hombre que antes me gustó se convirtió ahora en una fiera. Me enculó duro con bestialidad, me hizo gritar y suplicar al recibir una andanada de nalgadas que me ardieron toda la noche, fue brutal, sin dejar de metérmela y sacarla de mi ano; yo lloré, pero él me siguió nalgueando, diciendo toda clase de leperadas sobre mi madre, mi esposo y mi papá… Me hizo suya hasta que me llenó de nuevo el recto de leche; y cuando se me bajó, mi culo parecía un boquete de tan abierto que quedó… ―¡Órale Martincillo, llégale a ese culito!… ¡Mira como se lo dejé!, ja, ja, ja…. ¡Quedó bien abierto para usted!… ―le dijo Felipe, mientras Ramiro me seguía apretando por la espalda empalada en su verga y sin dejarme levantar. Martín se me aproximó por detrás, me volvió a nalguear como lo había hecho Felipe mientras murmuraba: ―Hija de tu perra madre, ahora si te corre tu puto marido de tu casa. ¡Mira nomás como estás!… ―y sin más, me la metió. ―¡Hoy si la van a mandar a ...
... chingar a su madre!… ―dijo Adrián, riéndose. Su verga se hundió sin problema a pesar que la tenía grande, pero yo estaba ya mas que abierta, me cogió también como quiso; me disfrutó y me decía cada palabrota mientras me seguía nalgueando. Mis blancas nalgas estaban enrojecidas y magulladas de tantas nalgadas, las sentí calientes y me ardían. Cuando terminó, eyaculó en mi ano, y enseguida vinieron a mí Víctor y Adrián, ellos ya no me cogieron, solo se contentaron con que yo les chupara sus trancas e hicieron que me tragara sus mocos hasta embarrarme la cara; mientras tanto yo seguía bien empalada por Ramiro y al mismo tiempo sentía una terrible comezón en mi ano, completamente abierto. Cuando mis dos compañeros terminaron de echarme sus descargas, Ramiro me levantó, se sentó de nuevo y jalándome me coloco la verga en el culo también; me senté en él dándole la espalda y me entro completa, hasta la raíz, despertando todo tipo de comentarios de los que nos veían; incluso uno de ellos llegó a decir que si mi madre era tan puta como yo, pues le encantaría cogérsela también, y que seguramente estaría igual de nalgona que yo. Aunque no lo crean, eso me provocó otro súper orgasmo. Mientras que Ramiro me empujaba y me la clavaba con saña, que yo me comía como haciendo sentadillas. Mientras que los otros cuatro, observaban el espectáculo lujurioso, diciendo todo tipo de pendejadas, y siguieron mofándose de mi esposo y de mi padre, que seguramente era tan cornudo como mi marido; ...