-
🔥 Sudor, Hormonas... y Marcos (8)
Fecha: 27/10/2026, Categorías: Gays Autor: internauta, Fuente: TodoRelatos
... olvides, putita… el viernes, plátano y huevos en la garganta. Vas a quererlo, ¿verdad? Marcos, completamente sumiso, dijo un “sí” apenas audible, y Raúl soltó una carcajada victoriosa, apretándole aún más la nuca mientras empezaba a sentir los temblores del orgasmo recorrerle las ingles. Raúl empezó a tensar las caderas, notando cómo el placer le subía como una ola salvaje. Marcos sentía la polla endurecerse aún más, dura como una piedra, palpitando con violencia en su mano, cuando de pronto Raúl soltó un rugido bajo y sacó el móvil del bolsillo trasero con la otra mano, rápido, como si llevara todo planeado. —Mira pa’l móvil, zorra —ordenó, encendiendo la cámara—. Quiero grabarte la cara de putita que pones. Marcos abrió los ojos como platos, negando con la cabeza, incapaz de encontrar palabras. —No… no me grabes, tío, por favor —balbuceó, acojonado. Raúl solo sonrió, esa sonrisa sucia y autoritaria que partía el alma, y acercó la lente a su cara. —Cállate, maricón. Luego en tu casa te vas a machacar viéndote, lo sé de sobra. —Le sujetó la mandíbula—. Mira al móvil. Marcos tragó saliva, paralizado, con la polla de Raúl a un palmo de la cara. Podía olerla, caliente, agria, con el líquido preseminal chorreando de la punta. Raúl, sin apartar el móvil, le escupió de golpe, un hilo espeso que le cayó directo en la boca, salpicándole también la barbilla. —Abre, puta —escupió con rabia, sujetándole fuerte la mandíbula—. Que me encanta verte ...
... pringado. Marcos tuvo que abrir la boca, temblando, el sabor ácido y salado resbalándole por la lengua. Raúl grabó todo, apuntando la cámara al rostro de Marcos, sucio, vulnerable, con el hilo de saliva y semen premezclado goteándole del labio. —Qué bonito, eh —ronroneó Raúl, enseñándole la pantalla—. Vas a llorar viéndote luego, putita. El ritmo de la paja era cada vez más rápido, la polla de Raúl vibrando, dura, temblona, con las venas a punto de reventar. Marcos notó un escalofrío bestial recorrerle el cuerpo cuando la vio inflarse todavía más, la punta morada. Raúl gimió con un bramido profundo, de macho enfurecido, y la corrida salió disparada. Un primer chorro le golpeó de lleno en el ojo, caliente, espeso, cegándole casi al momento. Otro chorro le salpicó la frente y las mejillas, un tercero la boca, y aún más gotearon, resbalando pesados, pegajosos, hasta la comisura de los labios. Marcos notó el semen caliente chorrear, metiéndosele por la nariz, pegándosele a las pestañas. Raúl seguía grabando sin piedad, jadeando, el cuerpo sacudido por los espasmos de placer. —Mírame —gruñó, sujetándole la cara—. Mírame cuando me corro, zorra. Marcos apenas pudo entreabrir el ojo libre, viendo a Raúl echando el último hilo de semen que le cayó en la cara. El olor denso, brutal, le llenó la garganta. Raúl bajó el móvil un segundo, sujetándole la cara con las manos grandes, y empezó a pasarle los dedos por la frente, arrastrando los pegotes de semen que resbalaban. Se lo ...