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La familia del marido de mi hermana (20)
Fecha: 04/11/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alfonso, Fuente: TodoRelatos
... había acertado de pleno. Noté cómo intentaba mover los labios para decir algo, pero no le salían las palabras. - Follas de maravilla, nena, pero tus dotes de espía dejan mucho que desear. Supongo que la historia que me has contado es una milonga y que en realidad hay otra historia detrás de todo esto. Arrugó todo su cuerpo contra el sofá como una niña temerosa. El gesto de su cara pasó a ser compungido y su mirada se perdió en el suelo. - Puedes contarme la verdad. Cómo te he dicho, tengo a Antonio pillado por los huevos y hará dodo lo que le diga. - Es que… - intentó hablar, pero no podía, o no se atrevía. - No tengo nada contra ti. – continúe – Ni quiero perjudicarte. Cómo te dije, incluso te puedo ayudar si eres sincera. - Bueno… - comenzó a hablar de nuevo después de unos segundos de nerviosismo – Realmente, Antonio no me ha forzado a nada, tan solo me paga bien. - Explícate. - Estoy casada y no me he separado. Mi marido no es un borracho maltratador, más bien es un calzonazos que no sirve para nada, pero tengo un hijo con él y no quiero separarme. Me gusta el sexo, como has podido comprobar, y Antonio me caló con rapidez y me ofreció un empleo en su oficina. Mi marido trabaja para el partido, pero como es un inútil, tiene un trabajo de mierda y un sueldo miserable. Dio un trago al vaso de ginebra que estaba en la mesa y lo soltó de nuevo. Sus deliciosas tetas bailaron ante mis ojos en ese gesto y pensé en lo que le había dicho hace unos ...
... instantes. Empecé a dudar si no volvería a follar de nuevo con ella. - Antonio me prometió – continuó – que si trabajaba con él haría que le dieran un puesto mejor a mi marido, si yo hacía bien mi trabajo. No me engañó, más bien fue un soborno que acepté, pues me explicó desde el primer momento lo que quería de mí. - ¿Y que quería? - Qué sedujera y comprometiera a algunos de los tíos que pasaban por su oficina. Tiene dos apartamentos alquilados, en el otro hay cámaras, pero en este no. - Ya me había dado la impresión de que aquí no vivía nadie. – la sonreí. - Pareces más listo que la mayoría con los que he estado. – sonrió ella. - Entiendo que a mí no me queríais grabar. - No tenía sentido grabar a un tío soltero que no le compromete a nada. Tan solo quería sacarte información de cómo habías conocido a Gertru y que es lo que habías podido hablar con Sara, su mujer. - Supongo que te paga bien. - Ya lo creo, aunque a veces me toca revolcarme con tíos asquerosos y pervertidos, pero merece la pena. - ¿No estás un poco harta de eso? - Si, pero el por el dinero que me paga y por el puesto que le han dado a mi marido, merece la pena. - Como te he dicho, tengo a Antonio comiendo de mi mano. No tienes que temer nada por no haberme sacado información. Puedo hacer que os mantenga en vuestros puestos a tu marido y a ti sin que tome represalias por esto. Y si quieres, y no te apetece acostarte con alguno de esos tíos, también puedo hacerlo. Volvió a mirar ...