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Madres contando confidencias
Fecha: 06/11/2026, Categorías: Incesto Infidelidad Sexo con Maduras Autor: Veronicca, Fuente: SexoSinTabues30
... mala, porque se le ponía toda empalmada y yo no podía evitar tocársela y masturbársela, acababa con unos calentones que no veáis. —Qué fuerte, masturbando a tu hijo. —Eso y chupándosela al final también, vamos, que acabamos haciendo de todo. Le enseñé a follar, a chuparme a mí y siempre que podemos nos damos gusto, sin que mi marido lo sepa, claro. Menchu, la más mayor de todas parecía que se había excitado especialmente con esta confesión y le preguntaba a Tere pidiéndole más detalles: —¿Como la tiene ahora? —Mayor que la de mi marido desde luego y cuando se le empalma se pone de un tamaño que yo nunca creí que me pudiera entrar algo así en el coño. A veces la siento hasta en el estómago. —Qué barbaridad, pero haces bien en disfrutarlo. Yo si tuviera en casa algo así seguramente haría lo mismo. A mi edad últimamente no hago más que fijarme en los chiquitos jovencitos y yo misma me digo que si estoy loca, pero no puedo evitarlo. —No te preocupes, Menchu, si a todas nos pasa lo mismo ¿a qué si, chicas?. Por eso, cuando tenemos la oportunidad, no la podemos dejar pasar. —Con estas conversaciones estoy poniéndome excitadísima, yo siempre tuve la fantasía de hacerlo con un negro. Cuando veo a uno de estos vendiendo por la calle, siempre tengo la tentación de llevármelo a casa, jajaja. Oye, podías traerme a Cristian algún día……—le pidió Menchu a Tere. —Sí, claro, pásate tú por casa. Te aviso un día que no esté mi marido. —Yo también quiero, ...
... jaja…—dijo Sofía. —Bueno, esto ya está desmadrándose demasiado, no sé dónde vamos a llegar—les dije yo. Pero el alcohol seguía haciendo sus efectos y todavía tenían ganas de más, así que Ana soltó la bomba que iba a cambiar el tono de la reunión —Pues mira, ahora me toca a mí, y es lo más gordo. Yo me estoy tirando a tu marido, Tere. —¡Serás zorra!, ya me parecía a mí que últimamente no me atendía mucho, pero como tenía a Cristian, no me importaba mucho. —Perdona que te lo haya dicho así, pero como estamos de confidencias, así me quedo más tranquila, porque me sabía mal estar traicionándote, además ya sabes que ya llevo un año separada y una tiene sus necesidades. —Si hija si, tú disfrútalo, yo ya lo tengo muy visto, y comparado con Cristian no tiene color, nunca mejor dicho, jajaja—e incidió— Tú marido te dejó porque no tenías a una cría con la que pudiera entretenerse. —Puede ser, con lo que estáis contando….., pero mejor así, porque estoy más libre para hacer lo que quiero. —Claro, zorreando con los maridos de las demás—continuó diciéndole Tere, que todavía estaba dolida por la confesión de su amiga. —Bueno, haya paz. Eso ya pasó….—intenté tranquilizarlas. El alcohol es lo que tiene, nos hace hablar más de la cuenta, y a veces podemos arrepentirnos, pero menos mal que mis amigas se lo tomaron bien, porque al final todas teníamos algo que esconder y nos convenía llevarnos bien. —A ver, chicas, estamos aquí para pasárnoslo bien. Yo también tengo mi ...