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Gracias abuelo (1 de 2)
Fecha: 06/11/2026, Categorías: Incesto Autor: Any Lorac, Fuente: CuentoRelatos
... allí yo friccioné mi clítoris y sentía que mi orgasmo podía venir de un momento a otro. Yo gemía de placer y eso excitaba a mi abuelo, también sentía su respiración agitada. Pero el sacó sus dedos repentinamente de mi vagina y quiso volver a meter su pene sin poder hacerlo de nuevo, entonces abandonó y dijo: “bueno, no importa, por lo menos te toqué un poco”. Sin embargo, yo no quería abandonar y me quedé en esa posición pidiéndole que continuara, entonces él preguntó: “¿eso te excita?” y ya sin recado le respondí que sí. En ese momento no me sentía ya su nieta, yo era una mujer sedienta de regocijos que buscaba complacer mis instintos más vehementes. Todo mi cuerpo pedía una penetración del sexo que él no podía darme y con bronca le grité: “¡méteme el dedo en el culo!” y metió su dedo en mi cola con miedo de hacerme mal, por eso le volví a decir ” ¡Todo el dedo, por favor abuelo, todo el dedo!”. Su dedo entró seco en mi ano hurgando el interior de mi vientre, apenas lubricado por mi propia excitación, pero era una sensación deliciosa que yo misma aumentaba tocándome el clítoris, y en esa conjunción de movimientos, yo sentí que podía llegar un orgasmo. Yo ya me imaginaba gritando el placer de la amazona que triunfaba delante de su rival macho. Pero mi abuelo no quiso seguir y dijo: “¡bueno, basta!” y sacó su dedo de mi cola. Mi placer de nuevo se volaba y perdía el orgasmo que estaba naciendo desde el interior de mi cuerpo y me quedé con bronca, desilusionada, pero no ...
... podía obligar a mi abuelo a seguir tocándome, era la segunda vez que abandonaba. Sin embargo, como lo vi todavía excitado me dio pena. Le pregunté si quería que lo ayudara a eyacular y, sin esperar su respuesta, bajé hasta su sexo y lo metí en mi boca para chuparlo, succionando su pene al mismo tiempo que tocaba sus testículos con mi mano izquierda y con la derecha lo masturbaba. Era un pene grande y largo y su glande estaba hinchada, pero a pesar que lo masturbaba y lo chupaba al mismo tiempo, no lograba endurecerse como para permitirle una penetración. Continué hacerlo metiéndomelo todo en la boca, con movimientos suaves de adentro hacia afuera, de afuera hacia adentro, hasta que él dijo que ya estaba bien. El agarró su sexo con su mano y se masturbó un poco solo y dijo: “tendría que escupirlo”, le respondí “si” creyendo que hablaba de eyacular, pero él escupió entre sus dedos y tocó su sexo, luego lo metió de nuevo en su pantalón y satisfecho dijo: “me lo guardo para esta noche”, haciendo referencia a que se masturbaría después al acostarse. Yo me vestí y él arregló su pantalón. Después le dije que no contara nada a nadie de todo eso, y casi riéndome: agregué “es el favor de una nieta al abuelo” y él dijo: “Siii, nunca en mi vida me voy a olvidar de esto”. Cuando regresábamos a la casa comentó :”Hoy no vas a tener que tomar la pastilla” a lo que le respondí, “pero yo tomo siempre pastillas”. Él se sorprendió : “¡Ah mierda, entonces quiere decir que lo haces a cada ...