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FANTASIA DE SECUESTRO CRUEL FEMDOM. PARTE 1.
Fecha: 04/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Tus Relatos Autor: sumisso22, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... sensación de claustrofobia y desesperación dentro de la máscara. Sentía la goma de la máscara apretando mi cuello sin posibilidad de quitármela, y las esposas cada vez me hacían más daño, mientras mi boca era un retrete. El frío húmedo de las paredes de piedra se filtraba en mis huesos, y cada respiración se convertía en un esfuerzo agonizante, llena del olor nauseabundo de sus bragas sucias. Mis pensamientos se volvieron caóticos, imaginando todo tipo de horrores que podrían ocurrirme. ¿Y si Doña Isabel decidía no volver nunca? ¿Y si moría allí, encadenado y solo, con el sabor de su suciedad en mi boca? La idea de una muerte lenta y solitaria me llenaba de pánico. Intenté calmarme, pero cada ruido en el sótano, cada crujido de la madera o gota de agua que caía, me hacía saltar, esperando lo peor. El tiempo se convirtió en una tortura interminable. Cada segundo parecía durar una eternidad, y cada minuto era una agonía. La máscara de látex, ajustada con fuerza a mi rostro, me hacía sentir como si me estuvieran asfixiando lentamente. El olor a goma y látex se mezclaba con el hedor de sus bragas, creando una combinación nauseabunda que me revuelta el estómago. Intenté moverme, pero las ataduras eran implacables, cortando mi piel y recordándome mi completa vulnerabilidad. En ese momento, supe que estaba completamente a su merced. Doña Isabel había ganado, y yo era su juguete, su marioneta, para que hiciera con mí lo que le placiera. La esperanza de escape se desvanecía ...
... con cada paso del tiempo, y lo único que quedaba era la espera, la espera interminable y agonizante en la oscuridad del sótano, donde el tiempo se detenía y los miedos más profundos se hacían realidad. Por la mañana, escuché la voz de mi madre. Estaba hablando desde nuestro jardín hablando con la señora Isabel. Escuché preguntar a Doña Isabel a mi madre qué hacía afuera tan temprano. Mi madre contestó que no había regresado anoche. La cruel señora Isabel se inventó algo completamente premeditado. Le dijo que anoche me vio salir con una mochila y meterme en un coche con unos amigos. Mi madre maldijo; no era la primera vez que lo hacía. Ya me había escapado un fin de semana de esa manera. Doña Isabel hizo una mueca, sabía que lo había hecho porque mi madre se lo había contado, de esa manera no me buscaría. Mi madre, enfadada, se introdujo en la casa. Me había vuelto a escapar como otras veces sin avisar. Ya no estaba preocupada, sino decepcionada y enfadada. Yo intenté gritar para que me escuchara desde el sótano, pero no pude emitir sonido alguno. Mi boca era un estercolero que sabía a caca de Doña Isabel, a caca reseca pegada en sus bragas sucias. No me escucharía amordazado de esa manera. Al poco tiempo, se abrió la puerta del sótano. Escuché la llave y a la señora Isabel entrar al interior. Se colocó frente a mí, se inclinó frente a mí y me dijo con voz perversa: "Ohhhh, tu mamá ya no va a buscarte, no te va a salvar". Hizo una pausa y me dijo: "Ahora voy a enseñarte ...