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SE HACE LO QUE SE PUEDE
Fecha: 15/01/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... hermana mayor, Marisa, y la mamá, Julia, contribuían con frecuencia a mi felicidad, que compartía espléndidamente con las tres. Pero…, no hay nada caído del cielo. Todo es producto de mi constante predicamento en pos de el “fortalecimiento familiar”. Cuando dejé embarazada a Marisa, aunque informalmente hicimos responsable a su novio, no le insinuamos y mucho menos forzamos, a que se casaran, sino que estuvimos “entusiastamente” de acuerdo en que siguiera siendo una madre soltera, disfrutando del “calor” familiar…, cosa que yo, por supuesto, le brindaba complacido… ¡Siempre fui ferviente amante de las hembras embarazadas! Y el “padre”, muy generoso, brindaba el aporte mensual para la crianza de su “criatura”. ¡Marisa es un sueño embarazada! ¡Esa pancita! ¡Creciendo día a día! Ya había disfrutado de una embarazada, como Clarita, por ejemplo…, ¡pero Marisa es una locomotora! ¡No podía estar sin coger más allá de medio día! En cambio, Clarita, si bien dispuesta, tenía sus aprensiones cuando intentaba dársela por el culo. Peor fue cuando la ecografía demostró que el bebé por nacer es una nena… ¡ja! ¡La madre insistía que serían dos las mujeres que querrían sentir mi pija dentro! Ya hacía dos meses que dormía con ella, dado que me lo había solicitado con todo el cariño del mundo: besos, caricias, mamadas… ¡todo lo imaginable para que yo me sienta a gusto y ella espere feliz a su criatura! No había medianoche, o “pausa” madrugadora, en que Marisa no me despertara e insistiera ...
... montarme… “para no apretar la pancita…” ¡Y cómo cabalgaba! ¡Yo tenía miedo de que la beba le saliera por la boca! En el caso de Clarita fue bastante complejo, pues nunca llegó a sentirse totalmente bien a gusto cuando la preñé…, más allá que tiene sus remilgos para recibirla por el orto…, cosa que a mí me encantaba…, no los remilgos ¡sino el orto! No era así con Marisa; no solamente estaba dispuesta en todo momento…; más que eso: ella me lo pedía por favor… ¡hasta traía amigas y amiguitas para compartir! ¡Para que yo no me aburra… y me sienta cómodo…, decía! Así que muchas veces, más allá de tenerla panza arriba, acostada de espalda sobre mí, con la pija perfectamente enterrada en el culo, y yo sosteniéndola de las fabulosas tetas, me facilitaba ardientes adolescentes para “entretenerme”, dado que no quería verme apocado o “aburrido”, además del gusto que le daba disfrutar tanto de la vista como del cuerpo de una congénere, sea joven o madura. Pero…, toda esta historia, tiene un desarrollo. Cuando me mudé al barrio, estaba terminando el secundario y esperaba seguir ingeniería civil, dado que quería dedicarme a la construcción. Y así fue como durante el último año en la escuela técnica, colaboré, más que nada para ir conociendo el tema, con un constructor vecino. Este señor, además de ser buen “patrón” ad honorem, tiene un par de hermosas criaturas – sin contar a la esposa…, que no es “criatura” pero está buenísima -, con las cuales no tardé de “intimar” de la mejor ...