-
SE HACE LO QUE SE PUEDE
Fecha: 15/01/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... manera posible. Al final, no había conchita familiar que no estuviera entusiastamente proclive a ser penetrada. Claro, yo estaba siempre a mano y dispuesto. El constructor me brindaba la posibilidad de colaborar en lo que yo deseaba que fuera mi profesión, además de invitarme con frecuencia a su casa, unos 50 metros de la mía, para hablar de mis tareas y de las obras en curso, o para dejarme temporariamente encargado de alguna de ellas cuando tenía que salir por dos o tres días para atender algunas en la periferia más o menos cercana. Eso me permitía regresar a su casa a buscar documentación, o ver papeles sobre el tema, además de echarle el ojo a sus hijas y tratar de ser buen amigo de ambas, cosa que al muy poco tiempo se concretó. Más que nada los dichosos días en que iba a buscar documentación y las niñas estaban solas. “Casualmente” necesitaba documentación cuando la mami tenía que ausentarse, no porque ella no me interesara, pero sentía que ese no era el momento. En principio la mayor, Amelia, astutamente, mandaba a la menor, Ángela, a realizar algún mandado, por lo cual, con toda alevosía, me sentaba a su lado, en el amplio sofá, a conversar o ver tv, mientras esperaba al padre. Imprevistamente, “de pura casualidad”, en la pantalla se desarrollaban ardientes escenas del canal porno, ante la “sorpresa” de la niña…, quien “dudaba” por qué la TV estaba allí sintonizada…, ante mi entusiasmo…, quien le pedía que no lo cambiara…, porque es “divertido…”, y ella, “sin más ...
... remedio” lo aceptaba… -¡Oh Amelia! ¡Qué escena más “amorosa”! – Por supuesto, no iba a usar la palabra “coger”: era discreto… - ¡Es hermoso ver cuando la gente se ama! -Si…, Dani…, es lindo… - ¡No quiso ser menos! Ella pretendía actuar como adulta en mi presencia. -¿Te gusta ver escenas de amor entre parejas? – Sabía su respuesta… -Si, claro… ¡Es lindo que la gente se ame! -¿Sabés una cosa, Amelia…, mi tesoro? – La nena me miró sorprendida ante mi “calificación”. -¿Qué…, qué pasa? – Cada vez más anhelante ante mis requiebros… -Es que…, me gustaría “hacer el amor” con vos, como esa pareja… ¿No te parece hermoso? -Y… si…, claro… - Dudaba ante la posibilidad de lo que se venía. Le pasé un brazo por el hombro, le acerqué mi rostro y apoyé una mano sobre una tetita. -¿Te gustaría hacerlo conmigo? -Pero…, pero…, ¿y si nos ven? - ¡Solamente le preocupa la probable visión de terceros! -Lo hacemos dónde no haya nadie… ¿Qué te parece? ¿Quién va al segundo piso? – Allí está el dormitorio de Amelia. - ¿Vamos? Completé mi abrazo y la besé, hondo, profundo, de lengua…, mientras sobaba sus glúteos. No nos refregamos durante demasiado tiempo, dado que yo quería ir a la cama. -Puede venir Ángela… - No sabía cuál podía ser la reacción de la hermana menor, pero no me disgustaba que nos viera… ¡Una manera de convencerla! -¿Haría escándalo? -Y…, no sé… Nunca nos encontramos en esta situación… -¿Nunca se pajearon mutuamente? -Eeehh…, si…, a veces…, un poco…, pero…, que yo sepa, ...