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SE HACE LO QUE SE PUEDE
Fecha: 15/01/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... nunca estuvo con un chico…, así, como nosotros…, eso creo… -Bueno, no creo que se moleste viéndote cogiendo… ¡Debe saber de qué se trata! -Si…, claro…, pero me daría vergüenza… -No te hagás problema… ¡No creo que tenga otra cosa que envidia… -¡Jajaja! ¡Seguro! – Amelia es “compinche” de su hermana. ¡Se protegen y cubren mutuamente! Ella no es muy experta, pero se acomodó a mis deseos. En cuanto llevé mis manos a su culito y a su entrepierna, se relajó y me entregó todo su cuerpo. -¡Qué ricas caricias, Dani! - Entusiastamente se apretó contra mí. ¡El beso de lengua fue una tremenda batalla! No le costó nada aprender a usar las armas eróticas… Estamos lengua con lengua, cuando, sin separarse, me guio a su dormitorio, con una de sus manos apretando mi inclinada torre de Pisa. ¡Haremos fructífero uso de su cama! No anduvimos tirando la ropa en el camino, para no dejar el rastro, pero muy pronto quedó a nuestros pies, mientras ella, luciendo sus 17 años en toda su plenitud, abría las piernas para recibirme, apretando amorosamente mi pija en su anillo de pulgar e índice…, aunque no llegaba a cerrarlo… -Tomalo con toda la mano, mi amor, así la guías mejor hacia tu cachucha… -Si, si, Dani… Es que me da un poquito de vergüenza… ¡Nunca lo hice! -¿Sos virgen, mi amor? -Y…, no sé…, nunca…, bueno…, si… ¡Dios! No quiero que te enojes o pienses mal… -¡No hay ningún problema! Yo también tuve sexo con otras chicas…, pero eso no me impide desearte a vos como a nadie… ...
... ¡Sos la más hermosa! -¡Ay Dani…! ¡Qué lindo es eso! – Ya estaba sobre ella, entre sus piernas y buscaba el orificio entre los labios de la húmeda y rosada conchita. El saber quién se la había cogido antes que yo, en ese momento era una inquietud secundaria. Era el momento de practicar algo de lo que veía en las revistas “para adultos” que, escasamente por aquellos tiempos, recorrían las manos de los pajeros del secundario. La hice sentar en el borde de la cama, le retiré suavemente la bombachita de algodón, nada erótica, y coloqué sus pies sobre mis hombros. Me arrodillé entre ellos y mi cabeza se hundió en el peludito centro de sus piernas, donde se destacaba los suaves y brillosos pendejos castaños. Chupé, besé, lamí, la recorrí con mis labios y le introduje la lengua y los dedos índice y mayor, mientras con el pulgar acariciaba el bulboso clítoris… -¡Ay Dani! ¡Qué rico es sentirte! ¡Me gusta tanto! – Parecía que se hubiera sacado la lotería. Varios minutos en esa situación. Sus fluidos me bañaban el rostro. Yo tragaba todo lo posible… ¡ambrosía! Luego de varios orgasmos o meo, indistintamente, afectuosamente deglutidos, me erguí y me acomodé de modo que mi pija quedara frente a su boca. -¡Abrí la boquita, mi amor! ¡Vas a convertirte en mi mujer! – Era lo que correspondía: una mujer total es la que mama una buena pija… Ella abrió los ojos y la boca al mismo tiempo. No hubo dudas de mi parte. Antes de alguna reacción, la tomé de la nuca y se la introduje hasta la ...