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SE HACE LO QUE SE PUEDE
Fecha: 15/01/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... descargué. Desgraciadamente, las tetitas todavía no tenían suficiente tamaño para una cubana, pero, igualmente, los chorros fueron abundantes, con la excitación de la hermanita viendo tan ardiente escena. Mi pensamiento fue inmediato: ¡la próxima serás vos! Y así fue: tres días más tarde era la mayor quien no estaba, dado que había empezado la facu, y la mamá había salido de compras. Ángela estaba dedicada a las tareas escolares cuando llamé a su puerta, además de recibirme encantada y “anunciarme” que está sola, dado que su mamá y su hermana habían salido. -Bueee… ¿puedo esperar a Amelia? -¡Siiii! ¡Por supuesto! -¿Estás muy ocupada? – Obvio, mi intención es “desocuparla”. -Estoy haciendo algunas tareas para la escuela…, pero pueden esperar… -¿Este año terminás la primaria, no? – Lo sabía, pero es una manera de comenzar una conversación. - ¿Tenés muchas tareas? -Y…, no…, pueden esperar…, te dije… -Ahhh…, bueeee…, no te quiero distraer… - Me acerqué y la tomé de la cintura… No ofreció resistencia. – ¿Me mostrás que estás haciendo? Si querés, te ayudo… -Siii…, pero pueden esperar… - Se apretó contra mi cadera. Yo estaba al palo; ¡esta piba siempre que la veo me recalienta! ¡Es tan voluptuosa! – No hay apuro… -Me alegro…, y es lindo verte… -¿Aunque no está mi hermana? – Estamos frente a frente. Sus palabras son una “invitación”. La atraje con mi brazo y le hice sentir el bulto contra su ingle, dado que era bastante alta, casi como su hermana. -No extraño para ...
... nada que no esté tu hermana… - Con un brazo la atraje más todavía, bien apretada contra mí. Con la otra mano apreté uno de sus glúteos… -¿No te importa? ¿Estás bien? – Ángela está más entusiasmada que yo. -¿Cómo no lo voy a estar…, siendo vos alguien tan hermosa? – La tengo apretada contra mí con ambos brazos. Ella me pasó los suyos por el cuello. -¿Te gusto? – Su boca está a una pulgada de la mía… -¡Un montón! - Y le metí la lengua en sus entreabiertos labios. ¡Un beso desde el “infierno”! Durante varios minutos nuestras lenguas estuvieron “luchando”, mientras Ángela aprendía rápidamente a “combatir”. Le metí la mano bajo la pollera y busqué la bombachita. Sobre el culito, metí mi mano bajo la suave tela. Le separé las piernas. Le acaricié popa y proa. Angelita se relajó y me tomó del cuello con un brazo. El otro lo llevó hacia mi entrepierna -¡Eso tesoro! ¡Cómo toda una mujer! – Por los siglos de los siglos no existe adolescente que no quiere que la consideren “mujer”. La tomé de los glúteos y la levanté. Separó las piernas, apretando mi cintura, y la llevé al amplio sofá de la sala. La coloqué de rodillas, apoyada de frente al respaldo; el culito bien parado. -¿Está bien así, mi amor? -Yo…, yo…, como vos quieras… ¡Soy virgen! - ¡Cagamos! No me lo imaginaba, dado lo putoncita que era la hermana. – ¡A mi hermana se la metés de muchas maneras! Los vi…, lo hacemos como vos quieras…, me va a gustar de cualquier forma… ¡Tengo muchas ganas! -Bueno…, tesoro… te la meto ...