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LÍQUIDO
Fecha: 16/02/2026, Categorías: Sexo en Grupo Tus Relatos Autor: Enrique, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Cuando mi clienta, Marga, en aquel entonces me invitaba a su casa a pasar la noche, su hermana, Elsa que contaba con diecinueve años, se quedaba con nosotros a mirar alguna película. Marga no era muy caliente entonces. Me contrataba más para hacerle compañía que para el sexo. Lo cierto es que yo tendría veinticuatro años y una libido alta. Pero con ella eso, siempre tenía que esperar. Pagaba bien, así que no me quejaba para nada. Los encuentros sexuales eran una bomba, eso sí. Siempre que iba a su casa estaba al excitado indisimulable por debajo de mis pantalones. Eso seguro se notaba al punto que Elsa me veía y no podía sacar la vista de mi entrepierna. Fue en una de esas noches que noté como ella lo hacía y el morbo de verla mi piel en su boca me erotizaba. Claro que antes su hermana me había devorado con un entusiasmo divino. Una de esas noches en que estábamos mirando una peli, noté que Elsa se había sentado muy cerca de nosotros y Marga, lejos de reaccionar de mala manera, solo dejó hacer a su hermana. Mi clienta sólo era muy caliente dentro de la cama, fuera de ello jamás me tocaba, ni me besaba. Pero su hermana era todo lo opuesto y entendí aquella noche que ella también quería saber cómo funcionaba el chongo de su hermana mayor en la cama. Lo dicho, Elsa se sentó mi lado y del otro lado, Marga, indiferente. Las luces apagadas y el resplandor de la tele muy tenue. Entonces la sentí, la mano de la hermanita acariciar mi sexo por arriba del pantalón. La miro y me ...
... hizo un gesto con el dedo sobre la boca para que no dijera nada, y me dejó hacer. Su hermana estaba entretenidísima con la tele, Elsa me desabotonó de a poco los botones de mi pantalón y metió su mano, ya contaba con una erección muy dura al punto que al presionar con el pantalón me dolía, hermoso eso. Elsa al fin llego a estar piel a piel conmigo la miró. La miré y me hizo un gesto con la boca, seguido de un gesto con la lengua que denotaba el calor de esa mujercita. Me acomodé de forma tal que mi clienta no viera que su hermana me iba a hacer un oral. Estaba muy excitado. Me volteé para quedar de frente a Elsa. Ella arrimó su cara a mi fruta y besó su cabeza, no podía hacer ningún sonido, pero fue tan intenso eso que casi se me escapó una queja de placer. Al estar cerca tan erotizado, rápidamente llegué a mis diecisiete centímetros y se puso bien dura y muy gorda. Elsa siguió con lo suyo. No llegaba con su boca a comerse todo el tronco de la fruta. Sin embargo como mi clienta seguía mirando la tele y ni me abrazaba. Entonces, Elsa se animó a más, se acomodó mejor y recién ahí engulló la totalidad de la fruta dentro de su boca. Con su lengua, que salía por el costado de la boca, me lambia el tronco. De vez en cuando se la sacaba, hacía unas arcadas mudas, se reía y lambia el tronco desde las bolas hasta la cabeza. Yo que estaba que acababa, le empecé a acariciar la cola y ella respondió de buena manera, se corrió la tanga y me tomó la mano para que le acaricie su ...