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LÍQUIDO
Fecha: 16/02/2026, Categorías: Sexo en Grupo Tus Relatos Autor: Enrique, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... hermana, también era muy bonita. Mi novia me agarró de la de la fruta. Se había puesto alerta de nuevo. Me dio un beso con su lengua muy profunda dentro de mi boca, entonces, mi sexo, dio un chicotazo y llegó a sus esplendidos diecisiete centímetros. La hermanita también me beso con la lengua metida muy dentro de mi boca y luego fue bajando por mi pecho. Le encantaba hacer sexo oral. Mi cliente arrancó furiosa, la dejó lisa, y bien dura, grande, me salía aceite de la punta, recuerdo que hasta pudimos ver cómo me salía vapor. Elsa, le siguió, si bien era muy buena, su técnica era más de hacerme garganta profunda y ahogarse de mi. Entonces, mientras mi clienta era más fina y sexi, su hermanita era más glotona y eso de hacer llegar la fruta hasta la garganta y provocarle arcadas la prendía fuego. En un momento, mientras Marga me succiona sólo la punta. Juro, ni yo creía lo enorme que se me había puesto. Elsa se metía los dos huevos dentro de la boca y estiraba mis bolas. No tengo idea como hacía eso. Su boca daba la sensación visual de ser pequeña. Pero se nota que en la excitación, si a nosotros se nos pone muy grande, a las mujeres no sólo la vulva se les dilata. Me agarré de la mesa, ...
... abrí las piernas, Marga arrancó con ese masajeo de perineo que me volvía muy loco y Elsa tenía la totalidad de mi fruta dentro de su boca. -Acabo… -dije - acabo… -dije más agitado. Marga aceleró sus masajes en mi perineo y sus besos. Elsa solo abrió la boca grande para que tomarse todos mis líquidos vitales. Sentí que me desmayaba, fue fuertísimo, me temblaba el vientre, las piernas, ambas se llenaron la boca de mi vitalidad. Marga tomó los primeros chorros, y me continuaba masajeando el perineo, adoré eso. Elsa, a unos cincuenta centímetros de mí, le llegó un chorro que fue a parar directo a un ojo y su boca. Esa potencia de salto tenía cuando hacía el amor con Marga. Jadee un poco, ambas soltaron un par de suspiros, creo que eso de llenarlas de líquido de varón, a las mujeres por algún motivo, les genera una sensación parecida a un orgasmo. Nos quedamos los tres abrazados un rato. Luego, Elsa se fue a su pieza. Y yo me quedé con Marga en el comedor. Pasaron unos dos minutos y escuchamos a su madre que llamaba a Elsa. Con Marga nos miramos y nos reímos, por el tono de voz de su mamá. Nunca estuvo dormida del todo o se había despertado por todo el lió que habíamos hecho en su comedor.