1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (03)


    Fecha: 06/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... gateando detrás de mi y empezó con la labor que dejó pendiente Pablo, metió dos dedos en mi ano, pero el índice de cada mano y tiraba de la entrada hacia los costados para abrirme.
    
    Tiró de mis caderas y me elevó el culito separando más mis piernas, metió la cara en entre mis nalgas y su lengua comenzó a trabajarme el ano. Parecía otro maestro como Pablo, los dos sabían comerme el culo increíble y tuve que dejar de mamarle la verga para suspirar.
    
    -¡Ahhhh! ¡Qué gustito, qué placer! Sigue Erico. Ummmm, sí, me gusta, me gusta Pablo, que rico chupa tu amigo.
    
    Mis palabras y gemidos estimulaban a Erico y ahora me intentaba morder. Algún momento podía chupar la verga de Pablo pero tenía que dejarla incapaz de gritar ante la comida de culo tan magistral.
    
    Entonces Pablo se tumbó sobre el suelo, con el pene durísimo y brillante, y tiró de mis brazos para que me subiera sobre él y le montara.
    
    -Cabalga mi verga, métela en tu culito precioso. -no tuve que cogerla para llevarla a mi ano, Erico la cogió y me la enchufó para que fuera dejándome caer penetrándome con ella. Lo hice lentamente gozando de sentirla tan rígida hasta que los pelos me indicaron que la tenía toda dentro, lo tenía muy dilatado por las maniobras de Pablo y la comida posterior de Erico.
    
    -¡Ayy! qué culito tienes bonito, apriétalo un poco, cómeme la verga con tu anito, bésame, bésame lindo. -tenía que inclinarme y pegar mi pecho al suyo para hacer lo que pedía y su polla se deslizo fuera de mi culo sin ...
    ... salirse.
    
    Erico acariciaba la verga de Pablo que tenía fuera y la entrada de mi ano, su mano me aliviaba produciéndome placer y chupé la lengua de Pablo con ganas, pero el súmmum fue cuando sentí como pasaba la lengua por la verga de Pablo y mi ano, lamiendo el lugar donde se producía el encuentro.
    
    -¡Ahhh! ¡Ahhh! ¡Ahhh! -parecía que el culo se me abría queriendo tragarme el mundo.
    
    -Te gusta ¡eh pequeño! Erico sabe lo que se debe hacer. No dejes de besarme y eleva un poco tu culito. Lo hice y entonces Erico intentaba meterme un dedo además de la verga de Pablo que ya tenía dentro.
    
    -¿Qué hace? -elevé la cabeza para mirar a Pablo.
    
    -Tu solamente bésame, céntrate en ello, déjale a Erico que lo hará todo bien. - como siempre obedecía lo que Pablo me pedía y le di la lengua para que me la chupara rico, pero no perdía un detalle de lo que Erico me iba haciendo, con mucha paciencia y con cuidado me iba metiendo los dedos hasta que contraía el culo asustado, entonces los sacaba y era su lengua la lamía el lugar de encuentro entre mi culo y la verga de Pablo.
    
    Hasta que se colocó a mi espalda, me levantó más el culo y sentí la punta de su verga queriendo entrar en mi ano, volví a separar mi boca de la de Pablo y le miré interrogándole.
    
    -No tengas miedo, no te la va a meter toda, relájate y verás como entra sin dolor. Confiaba en Pablo pero era inevitable sentir temor, nunca había tenido dos pollas dentro de mi culo.
    
    Pablo conseguía entretenerme de los pinchazos que ...