1. La historia de Ángel, solo era un muchacho (03)


    Fecha: 06/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... sentía en la entrada cuando Erico empujaba, haciéndose lugar para meterla junto con la de su amigo. Sentía que me desgarraba y que mi ano no podía estirarse más, pero pudo y sentí como tenía las dos vergas dentro, siguió empujando hasta meter como la mitad, luego me dejó descansar y Pablo no me dejaba pensar con sus labios y la lengua besando y lamiendo mis labios.
    
    Hacía fuerza con mi culo para que terminara de estirarse y que admitiera las dos vergas, me sentía repleto de carne y milagrosamente no sentía dolor, pensé que aquella crema tenía algún analgésico o alguna sustancia que hacía el mismo efecto relajante. Entonces comenzaron a moverse, uno y el otro con pequeñas entradas y salidas de las vergas y a veces movían las dos, comenzó a gustarme a medida que me iba tranquilizando y sintiendo lo estirado que tenía los anillos de mi ano.
    
    Pero la follada no era total, las vergas no terminaban de entrar totalmente y no obstante el placer era muy grande, hasta que Erico me sujeto de los hombros y tiro de mi hasta meterme toda la verga, entraba y salía mientras Pablo permanecía quieto, al penetrarme entero tocó algo en mi interior que me hizo gemir y comencé a eyacular sobre el abdomen de Pablo. cerré el ano atrapando las dos polla y Erico tembló sobre mi espalda vaciándose la leche en mi culo.
    
    Estuvo unos instantes vaciándose la leche y poco a poco fue calmándose.
    
    -No te salgas aún que ahora voy yo. -Erico sacó un poco su polla para que, entonces, Pablo entrara ...
    ... hasta el fondo y comenzó la tarea de follarme con fuerza. Su verga resbalaba envuelta en la leche que Erico me había dejado y todo era más suave y placentero, hasta que también se corrió volviendo a rellenarme el vientre de su semen.
    
    El primero que se salió de mi fue Erico y se tendió a nuestro lado mirando al techo y respirando con fuerza, Pablo me abrazó pegándome totalmente a su pecho.
    
    -¿Te ha dolido algo precioso?
    
    -No, ha estad bien, ha sido maravilloso, vosotros sois estupendos, pero prefiero que me lo hagáis uno a uno, estaba aplastado entre vuestros cuerpos sin poderme mover. Entonces Erico se echó a reír.
    
    -¿De que te ríes, payaso? -Pablo le hablaba a su amigo como si estuviera enfadado.
    
    -Pensaba que como le hemos preñado a la vez, como podremos saber de quien será el hijo que le hemos hecho. -reímos los dos con él y la verga de Pablo terminó por salirse de mi culo.
    
    Nos duchamos, subieron más emparedados y bebidas, y luego volvieron a follarme como yo prefería, primero uno y luego el otro, o se turnaban dándome verga a ratos. Me hicieron pasar unos bonitos momentos entre risas y bromas hasta que veíamos a Erico en exceso alegre, su cerveza no era sin alcohol.
    
    Me faltó que me hubieran dado la leche en la boca y probar las dos mezcladas, pero ese sería en otra ocasión. La tarde me la había pasado de fábula, seguro que ellos también la disfrutaron.
    
    Pablo anunció que teníamos que marchar y Erico me despidió con un beso de lengua que me emocionó, quería ...