1. Silvia, mi hermana y yo


    Fecha: 20/04/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: romanfons, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... de taburete para la dependienta. Cambié de lado. Había dos taburetes espejo uno junto al otro.
    
    Al ponerme en pié veía mi coño mojado en el espejo y les veía a ellos entre mis piernas. Sentí un bombazo y un chorro cayó a la moqueta. El zapato que acababa de coger se soltó de mi mano y salpicó en el charco. Me doblé para coger el zapato ofreciendo la mejor fotografía de un coño encharcado que jamás verán los tres tenores.
    
    Unos no me entraban pero a piernas cruzadas y separadas y bien abiertas simulaba mirar como quedaban. El espejo hacía mis delicias y las suyas. Me levanté y busqué más modelos. Ellos iban acercándose cada vez más. El alto cogió unos zapatos y se sentó en frente de mí simulando observarlos. Creo que nunca había hecho tantos estiramientos. Levantaba los brazos poniéndome de puntillas para alcanzar el zapato más lejano. La minifalda parecía un cinturón. Los espejos rebotaban la imagen de mi culo y mi coño vistos desde detrás. Estaba chorreando de placer.
    
    Volví a sentarme y el alto tomó asiento en el taburete/espejo que yo tenía en frente.
    
    - Permites que te pruebe éste? Estoy seguro que te gustará.
    
    Levanté la pierna a la vez que separaba la otra. Le estaba enseñando mi coño depilado, mojado por fuera, encharcado por dentro, mi ano estallaba de gusto. Volvió el bombazo. El alto cogió el pié y lo separó aún más de la otra pierna. Creía que me iba a romper.
    
    El que parecía más joven se acercó y levantó la otra pierna tirando hacia él. Quedé ...
    ... espatarrada y recostada. En milésimas de segundo llenaron de dedos mi coño encharcado. Jugaron con él por dentro y por fuera. Introducían de cuatro en cuatro los dedos de las dos manos a la vez en los dos agujeros. El alto me arrancó el tanga de la muñeca poniéndomelo en la boca, casi ahogándome. Veía sus pollas reventando los pantalones. Las quería dentro de mí. Daba igual por donde pero dentro de mí.
    
    El joven entendió que era lo quería cuando yo alargaba la mano buscándole el paquete. Se la sacó y sin dejar de mover frenéticamente los cuatro dedos dentro de mi ano me la puso en la boca. Yo quería la del alto también. Chupando, lamiendo, mordiendo, ensalivando aquella polla reventé y salieron chorros de dentro de mi coño. El alto sin soltarme la pierna encajó su boca tragando todos los jugos que pudo.
    
    El joven gemía como una animal herido. Apreté su polla por la que chorreaban mis babas resbalando por sus huevos y soltó una descarga de leche increíble. Me la metí en la boca y tragué. Seguí chupando, y volví a tragar. Le escurrí la polla hasta no dejar una sola gota de leche. Cuando el alto por fin se decidió a darme la vuelta para follarme por detrás el tercer visitante avisó ... -Que viene que viene!!!. Me recordó al vigilante de la clase de cuarto.
    
    Se acercó una señorita y amablemente preguntó si deseaba algo. En estos almacenes cuando buscas una dependienta nunca la encuentras y ahora que no la quería apareció. - Sí que lo deseo pero por tu culpa me lo he ...