1. Venganza contra un viejo mujeriego I


    Fecha: 28/04/2026, Categorías: Infidelidad Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... rápido a Sheila y me fui con Uriel mientras ella se iba con Ramona.
    Uriel y yo nos separamos, busqué durante unos minutos cuando creí oír un ladrido, y me acerqué para investigar. Estaba cerca de la intersección donde estaba la pequeña casa de Bernabé. En eso oí sonidos como de chasquidos de besos y murmullos sospechosos, y vi por la ventana grande que hay en la cocina, la única lo bastante grande como para ver qué pasaba dentro, a Nicole de espaldas siendo manoseada por Bernabé. Él le besaba el cuello y las orejas mientras le susurraba algo y le metía mano bajo la blusa buscando apretujar sus senos.
    — Anda mi reina, déjate querer ya tiene rato que no hacemos el amor
    — Nooo señor, ahorita no, solo le dije a mi marido que iba por mis tenis, no nos vaya a descubrir
    — No manches mujer, si aquí todos conocen mi fama de sancho, seguro tu pinche marido ya sabe que te hice mía y el muy cobarde no dice ni hace nada.
    — Eso no te consta y además yo ya no quiero fallarle a mi marido.
    — Él es quien te falla por no atender como se merece un mujerón como tú, a poco no te encantó cuando te cargué y te hice rebotar bien rico en mi pito, gritabas como loca mi amor.
    — Ay, pues sí don pero ahorita llevo prisa, otro día que mi marido ande fuera nos vemos.
    — No te hagas del rogar mamita, vi como me mirabas en la fiesta. Andas necesitada de verga.
    — Lo volteé a ver por cómo se andaba comiendo con la mirada a Sheila. Esa pinche vieja se viste como golfa y anda de coqueta con todos. Y tú ...
    ... ahorita solo me buscas porque ella te dejó caliente ¿O no?
    — Esa puta de Sheila claro que le encanta andar de ofrecida pero tú no tienes nada que envidiarle mi reina, eres una belleza de pies a cabeza, acuérdate como te mamé el culo y la panocha. No dejé piel sin saborear.
    — A ver demuéstremelo
    — Véngase pa’ cá mamacita
    Entonces Bernabé se abalanzó ya sin miramientos sobre ella y la morreó con candentes besos, parecía que le metía la lengua hasta la garganta. Nicole posó sus brazos sobre los hombros de su amante para acariciarle la nuca. Esto la dejaba vulnerable a los manoseos de Bernabé y el ni corto ni perezoso le desabotono la blusa y le alzó el sostén sin desabrocharlo para liberar los generosos senos de Nicole, ya que no eran tan voluminosos como los de mi Sheila, pero no por ello menos hermosos. Se los sobaba de manera un poco brusca pero Nicole le correspondía con leves jadeos, y luego se prendó de ellos como bebé amamantando.
    — ¡Ay sí! Chúpame como solo tú sabes, viejo vergón
    Mientras Bernabé se daba gusto entre sus tetas, Nicole llevo una mano a la entrepierna del viejo buscando asir aquella verga que tantas habladurías causaba en el mujerío. Y mierda, debo admitir que hasta yo me impacté por semejante cosa que le colgaba entre las patas. La envidia de un pito como ese y de seducir a una mujer casada me nubló.
    Nicole comenzó a masturbarlo y Bernabé a le desabrochó la falda, que callo hasta los tobillos de Nicole y dejó sus partes pudendas al descubierto.
    — No ...
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