1. UN LIVE CON INTRUSO GUERRILLERO


    Fecha: 11/06/2026, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: VEKU, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... cuerpo brillando por el agua y el jabón. A sus 38 años, su figura madura —tetona, caderona y de muslos carnosos— se veía aún más imponente y vulnerable completamente desnuda frente a dos docenas de hombres excitados.
    Al verla, Rata levantó una ceja y preguntó con voz ronca:
    —¿Lista para colaborar de verdad, yegua?
    Melina, con la mirada baja y la voz temblorosa, respondió visiblemente sumisa:
    —Sí… voy a colaborar.
    Se acercó lentamente a Rata, derrotada. Abrió sus piernas gruesas y se colocó de pie frente a él. Luego, con las manos temblando, se agachó, tomó la verga gruesa del comandante y la alineó con su entrada. Su vagina ya estaba dilatada y resbaladiza por los dedos que le habían metido antes en la bañera.
    Bajó lentamente.
    Los hombres guardaron silencio unos segundos, disfrutando el espectáculo. Se veía claramente cómo la gruesa cabeza de la verga de Rata abría los labios hinchados de Melina y se iba clavando poco a poco dentro de ella. Centímetro a centímetro desaparecía en su interior.
    —Ufff… qué apretada sigue la puta… —gruñó Rata.
    Cuando Melina terminó de bajar completamente, su culo carnoso descansó sobre los muslos de Rata. La verga estaba enterrada hasta el fondo, como un enchufe conectándose perfectamente en la toma de corriente. Soltó un gemido ahogado al sentirlo tan profundo.
    Rata le soltó una fuerte palmada en el culo que resonó en toda la habitación.
    —¡A trabajar, mamita! Muévete.
    Melina, con el rostro lleno de vergüenza y contrariada, ...
    ... comenzó a mover las caderas. Al principio con movimientos torpes y lentos, pero pronto su cuerpo maduro tomó ritmo. Empezó a subir y bajar, haciendo que su culo grande y carnoso rebotara de forma hipnótica. Ese movimiento de pura yegua —amplio, pesado y ondulante— volvió locos a todos.
    Los hombres explotaron en gritos y animaciones:
    —¡Así, jefe! ¡Mírenle ese culo cómo rebota!
    —¡Qué yegua tan rica, carajo! ¡Mira cómo se menea!
    —¡Muévete más rico, puta! ¡Que se te vea bien ese culo!
    —¡A los 38 y todavía cogiendo como una perra en celo!
    Rata gemía de placer, agarrándola fuerte de las caderas mientras ella cabalgaba sobre él.
    —Así… así, mamita. Muévete con ganas. Ese culo tuyo está hecho para esto.
    Pensamientos de Melina mientras cabalgaba:
    “Dios mío… qué humillación tan grande. Me estoy follando yo misma a este animal… moviendo el culo como una puta barata delante de todos. Me duele por dentro, lo siento tan grueso y profundo… Pero solo quiero que termine pronto. Que se corra rápido. Que esta pesadilla acabe. No quiero mirarles las caras… solo miro al techo, como si pudiera escaparme por ahí. Tengo 38 años y estoy siendo usada como una yegua por una banda entera de guerrilleros… Por favor que se acabe… que se acabe ya…”
    Sus caderas seguían moviéndose en ese vaivén continuo, haciendo que sus tetas grandes rebotaran pesadamente y que su culo chocara contra los muslos de Rata con cada bajada. La euforia en la habitación era palpable.Rata soltó un gruñido animal y, agarrando ...
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