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Haciéndolo mi morochita
Fecha: 26/07/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Gordo Unión, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... suficiente pero lejos de hacerle caso aumenté el ritmo y pareció agradarle. Me voy a venir masivamente le dije, lo vi taparse la boca de nuevo, entonces solté mis manos y lo encimé del todo cuerpo contra cuerpo, mi cuerpo frotaba el suyo a presión contra la cama. Ariel soportó todo mi peso manteniéndose apoyado sobre sus brazos mientras yo pegaba mi rostro sobre su sien y seguía empujando. No se lo metí pero por momentos la cabeza de mi pene punzó su hoyo y le produje sensibilidades dolorosamente excitantes. Esto duró al menos quince minutos hasta que disparé mi carga entre nuestros cuerpos y me calmé. Ariel había dejado de gemir, yo reposé sobre él, nos sentía calentitos y resbalosos. Abracé su torso y nos mantuve bien pegados. Ariel volvió a tomar el mando de la play y me dijo basta, que ya estaba bien. Lo vi jugar nuevamente. Me quedé pegado a él un buen rato, la sensación era sublime, tanto que mi pene pedía más. Volvía a estar bien erecto y Ariel comenzó a sentirlo también. No lo dejé hablar, le tapé la boca con mis propias manos y me despegué solo un poco para apuntar bien y mi pene comenzó a penetrarlo, de a poco pero sin frenar, ya estaba todo bien lubricado incluso dentro suyo. Era increible como entraba del todo en él, me pude sentir clavarlo a fondo, tanto que sentí hacer tope con algo bien dentro suyo. Ariel solo se estremeció, parecía querer resistirse con su brazos y manos pero lo único que logró fue caer del todo sobre la cama e instintivamente empujó su cola ...
... hacia mí aún más. Todo resultó más sencillo, anclé mis rodillas a la cama presionando sus piernas con mis pies y embestía en corto. No lo dejé soltar ni un sonido de su boca, parecía desmayarse pero ya faltaba poco podía sentirlo, fue tan corto pero tan eterno a la vez. Le estaba inyectando toda mi leche con tanto amor que me imaginé hasta desposar a Ariel. Pero no me conformé ahí, estaba tan excitado que ese dia le di al menos tres dosis de leche más en su culo. Había una tensión y relajo más pausado en cada dosis, como si quisiera que me vaciara del todo hasta la última gota. Ariel se estremecía por momentos, supuse que su mente se había ido como la mía. Luego de la última dosis soportamos diez minutos más en la misma posición hasta que con las pocas energías que me quedaban lo jalé desde el torso y me lo llevé hacia la cabecera, lo acomodé a mi lado sujetándolo de costado, le quité el mando que aún seguía en sus manos. Ariel temblaba por momentos y reaccionó aferrándose a mi cuerpo cruzando una de sus piernas sobre mí. Su cabeza y su tierna carita descansaron en mi pecho. Mi brazo que abrazaba su cuerpo se aflojó y se me ocurrió escarbar su culo, con mis dedos sentí como brotaba todo mi semen de él, su ano parecía dilatarse con facilidad cada que metía mis dedos y masajeaba. Lo oí gemir casi mudo solo un momento. Le besé la cabeza y le susurré que era mi chica seguido de, yo soy tu osito y este es todo tuyo, entonces con mi otra mano puse la suya sobre mi miembro aún algo ...