-
Haciéndolo mi morochita
Fecha: 26/07/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Gordo Unión, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... Giselle y tal como dijo Ariel lo patética que me parecía. Luego de mis palabras era otra persona, se habia relajado bastante y hasta me volvía a sonreir, y a mí me gustaba eso. Saber que tenía celos. Me excitó. Creo que más que sus pies los cuales cada vez se sentían mejor. Eran menuditos bien formados, algo esbeltos. Llegué a besarselos solo un poquito. Se había pintado para mí, no dudé, saqué mi pene que ya estaba demasiado excitado y comencé a usar sus pies como una vagina. Los juntaba y los penetraba una y otra vez. Ariel parecía super en sintonía, ayudaba con el movimiento mientras se giraba a ver cada tanto y volvía a su videojuego. A veces frenaba para sacarlo, y azotaba sus pies, sí , le daba de vergazos en sus pies y me encantaba, repasaba todos sus entrededos y volvía a juntarlos para follármelos hasta sentir que iba a acabar y terminé soltando un chorrazo que derramó a lo largo de las pantorrillas de Ariel, y algo mas de semen que escurría desde mi pene sobre sus hermosos. Estuve tenso un instante, él no se inmutaba pero reia por lo bajo, sus pies parecían de papel, no habia tensión en él. Me quedé mirando mi semen sobre sus piel y de a poco fui gateando hacia ellos para tocarlos curioso. Comencé masajeando con los pulgares, de un momento a otro me encontré encima de Ariel esparciendo mi semen derramado sobre su piel como si fuera una crema, le masajeaba primero una pantorrilla y muslo y luego los de la otra pierna. Sus pies habian quedado a mi espalda, los ...
... balanceaba, para él parecía todo un juego. Hasta llegaba a acariciarme con sus pies pero yo ya estaba concentrado en su trasero. Metí mano por donde pude pero ya no aguanté las ganas y comencé a bajarle el short como. No tenía nada debajo, como la última vez. Sus hermosos cachetes posaban para mi, me quedé admirándolos sin tocar. El short de Ariel estaba a la altura de sus pantorrillas, sus pies empujaban ligeramente mi espalda como si me incentivara a demostrarle mi hombría, y fue lo que hice, me quité del todo los calzones, mi pene volvía a rugir y palpitar, estaba super hinchado. Lo fuí apoyando sobre su raja, lo apoyé con ayuda de mis dedos haciendo buena presión sobre su piel. Trataba de agarrar tanto mi pene como sus nalgas y frotar a gusto. Oí a Ariel gemir un poco, hasta lo vi taparse la boca, no fue hasta unos minutos que volvió a concentrarse en el videojuego pero yo seguía con el mío. Solo llegué a comentar que se sentía increible y Ariel asintió pero me pidió que no lo metiera que no era el momento. A mí no se me habia cruzado la idea de metérselo pero cuando lo dijo ya no podía sacármelo de la mente con lo cual siguió un frote mas intenso. El ruido que hacian las pieles con todo mi fluido era hipnotizante, solo moví los ojos para ver a Ariel de espaldas y llegué a imaginarlo con melena como si fuera toda una preciosura de pelo lacio, no podía frenar el ritmo estaba seguro que me vendría en cualquier momento. Ariel llegó a voltear algo preocupado y me dijo que era ...