1. Haciéndolo mi morochita


    Fecha: 26/07/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Gordo Unión, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... mostrado a alguien más pero me dijo que solo a mí, también me dijo cómo lo habia hecho y el tiempo que estuvo con ello. Le volví a recalcar lo increible que estaban y me dijo que si quería me podía pintar las uñas a mí pero negué rotundamente tratándolo de loco. De repente se puso algo serio y me dijo si tenía miedo de mis padres pero ese no era el problema o al menos eso pensaba yo, pero Ariel siguió en la misma sintonía un buen rato a tal punto que lo dejé hablando solo un momento. Aproveché a ir a buscar algunas cosas y cuando regresé estaba jugando al videojuego de aventuras, no se calmó en lo mas mínimo siguió casi que regañándome hasta preguntarme por que es que no vivía solo. Ahí no supe qué decir. Tenía algo de razón la verda ya estaba en edad mas que suficiente para intentar sustentarme solo pero Ariel incluso llegó a decirme que hasta podría vivir con él. Yo casi burlándome le dije que si viviera con él no estaría viviendo solo. Así que se ofuscó un poco más pero logré callarlo un momento. Comimos mientras cada uno se entretenía a su manera, cosas sueltas, algunos sandwiches, snacks y chocolates, también teníamos para beber. De pronto así como si nada Ariel dijo que se quedaría a dormir, no pregunto ni me pidió permiso, él solo me avisaba casi en tono imperativo. No le respondí, asumí que no hacia falta. Quería que se quedara pero lo veía algo nervioso. Hasta que me hizo otra pregunta que me incomodo un poco, se volteó a verme y me preguntó fijamente si habia visto ...
    ... a Giselle así que en ese instante me quedé mudo. Había sido durante la semana que no lo vi, Giselle me llamó afligida así que no tuve mas remedio que encontrarme para hablar con ella, tenía la esperanza de que sucediera pero la realidad es que me pareció un total fiasco todo el encuentro. Mientras pensaba esto en silencio, Ariel no dejaba de verme y sumó que nos había visto a la distancia. Me dijo que le parecía patético que cómo podía volver a salir con alguien así, algo de razón tenía pero no me dió nada de tiempo para responderle, volvió a concentrarse en la pantalla y siguió jugando. Solo un momento después amagué a reaccionar, sinceramente no sabía que hacer pero mi cuerpo solo se llevó por el impulso, fuí a sujetarlo por la espalda así sentado como estaba pero seguía enojado, braceó como haciendo berrinche, no llegaba a ser violento, le hice unas cosquillas pero no rió y siguió evadiéndome hasta que le pregunté si estaba celoso. Detuvo su concentración y lo vi cerrar sus ojos aguantando la respiración. Entonces lo sujete con más convicción y lo arrastre sobre la cama. Le dije que se recostara que quería ver sus pies. Logré que se recostara mirando a la pantalla con su trasero apuntando al respaldo de la cama a pesar de seguir algo enojado. Mientras decidió seguir jugando yo me quedé a sus espaldas, había dejado sus pies en alto, me senté rodeándolos y comensé a masajearlos, mirarlos y jugar con sus pies. Mientras, le contaba lo horrible que había sido mi encuentro con ...
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