1. Lo que viví el 8 de junio


    Fecha: 07/09/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: Mónica Zaragoza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... recostar sobre la cama y me indicó: "Cierre los ojos". Entonces, deslizó su mano por mi cara y cuello, sus dedos recorriendo mi cuerpo lentamente hasta llegar a mi entrepierna, donde introdujo un dedo y comenzó a masturbarme.
    
    Sentía una delicia indescriptible con sus dedos en mi interior; mi intimidad estaba húmeda y ardiente. En ese instante, tomé su miembro y le dije: "Te la voy a mamar". La introduje en mi boca hasta llegar a mi garganta, la saqué y comencé a chupar cada uno de sus testículos, deslizando mi lengua desde ellos hasta la cabeza de esa exquisita verga. Mis manos, por su parte, empezaron a acariciar aquel miembro que tenía enfrente. Él, con una sonrisa, me dijo: "Se ve que eres una gran puta, 
    
    ¿verdad, zorra?". 
    
    Yo sonreí y respondí: "Sí, ahora soy tu puta zorra. 
    
    ¿Qué harás conmigo ahora?". 
    
    Él sonrió y replicó: "Te voy a coger y a hacer que tragues verga por esos lindos agujeros que tienes, puta".
    
    Yo sonreí y le dije: "Haz de esta puta lo que gustes, papi. Es tan solo para ti, y lo que deseo es verga de ti, que me llenes de tu leche mis hoyos y me preñes, ya que soy una puta y quiero que me des tu leche donde mejor te plazca".
    
    Dicho esto, me puso de rodillas y me dijo: "Mámame la verga, putita. Quiero ver cómo lo haces, y después te voy a meter mi verga primero en tu panocha y, después, tú sola abrirás tus nalgas para que te la meta por ese rico culo que tienes".
    
    Le estuve mamando la verga por unos minutos y me dijo: "Eres una buena ...
    ... puta, pero no quiero venirme aún. Quiero disfrutar de tu panocha y tu rico culo, puta". Yo asentí diciendo: "Sí, quiero que me partas con esa gran verga que tienes, mi culo, y derrames tu leche en mi panocha. Así lo harás, mi amo". Él sonrió y me dijo: "¿Eres sumisa, verdad, puta?". "Sí, mi señor, soy una puta sumisa y quiero probar tu verga en mi panocha y que te derrames en mi culo y en mi boca".
    
    Me separó diciendo: "Ahora quiero que te pongas en cuatro para que te meta la verga en tu panocha y me dejes montarte como la perra puta que eres". "Sí, mi amo", fue mi respuesta. Me puse en cuatro sobre su cama y, dirigiendo su verga hacia mi pucha, me la introdujo de un solo golpe. Me dolió que me la metiera así, y de mi boca salió un: 
    
    "¡Ay, papi, me duele!". 
    
    Él solo sonrió y dijo: "Así se trata a las putas como tú. Espera a que veas cómo te parto el culo y te doy mi leche". 
    
    Me montó como poseído, sin sacarme su verga. En esos momentos, mi vagina ya se estaba contrayendo y sentí como un choque eléctrico que recorría toda mi espalda, desde mis nalgas hasta mi cabeza.
    
    Le dije: "Mi señor, me vengo". 
    
    "Eso veo, puta. No aguantas nada". 
    
    Se salió, me puso de espaldas al colchón y me levantó las piernas, poniendo su miembro en la entrada de mi puchita. 
    
    "Ahora aguanta y ve cómo se mete mi verga en tu panocha". 
    
    Me sentía en la gloria, mis piernas temblaban y comencé a decirle: 
    
    "Así, mi señor, meta fuerte tu verga. Quiero que me parta en dos con tu gran ...